Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una rica ocopa con huevito duro y su adobo arequipeño bien jugosito. Para la buena digestión se tomó una jarrita con manzanilla calientita. “María, el dinero fácil siempre será un imán para muchos. Cuando digo fácil me refiero a plata malhabida. Eso implica cruzar la línea y cometer delitos que te pueden llevar a prisión. Hace una semana vi un reportaje en televisión de jóvenes que apenas llegaban a los 20 años y fueron capturados en el aeropuerto intentando llevar en sus maletas casi cinco kilos de cocaína hacia Europa.
Una mafia de drogas les había ofrecido 4 mil dólares a cada uno por el ‘trabajo’. Ahora pasarán varios años en la cárcel truncando su futuro y con esa mancha que llevarán de por vida. Siempre repito que no hay nada como el trabajo honrado y duro para alcanzar las metas.
Disfrutarás lo que consigas sin temores. Algunos consejos:
Gary tiene razón, qué buenos consejos. Me voy, cuídense.
Contenido GEC