El Chato Matta llegó al restaurante por su cordero al palo bañado en cerveza, papitas doradas y ensalada fresca. Para bajar la grasita pidió una jarrita con emoliente y hierba luisa. “María, la semana pasada te contaba la historia de Coquito, el ‘pepón de la televisión’ que terminó desfigurado por un marido celoso que era cinturón negro.
Me cuentan que en el canal lo han perdonado porque su programa tiene rating, pero fue a buscar un abogado y nadie lo quiere defender por ‘atrasador’ y ‘mala leche’. Fue el doctor Chotillo quien me llevó a esa fiesta en Punta Hermosa. ‘Chatito, estoy ganado. Te invito una botellita de Cartavio XO. Además, recuerda que en octubre se celebra el ‘Día del partidor’.
Apenas llegué puso a todo volumen una de sus salsas preferidas de You Salsa: ‘No te contaron mal, no te voy a negar/ Sí nos besamos, nos entregamos/ Pero hasta ahí nomás/ Fueron unos cuantos besos, dos o tres caricias/ Me ganó el deseo de que fuera mía/ Hubo coqueteo ¿Y pues yo qué hacía/ No te contaron mal, sí estuve con alguien más/...
‘Chato, ese bailarín de Melissa puede perder como Coquito, el de la tele que no sale de su casa porque su cara parece un tomate reventado. Ahora la calle pica, es como campo minado, hay que saber latear. No te voy a mentir, los genes de ‘partidor’ los llevo en la sangre, he destruido relaciones y hogares, y sé que tarde o temprano me van a pasar la factura, pero te voy a dar unos tips que me enseñó Pancholón para que los reconozcas’.
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