Un fantasma de presidente en Palacio
Un fantasma de presidente en Palacio

Este Búho abre sus ojazos y muestra su preocupación ante la difícil situación del país, con los asesinatos de los malditos extorsionadores y con los serios problemas que miles de peruanos están sufriendo por la escasez del gas natural proveniente de Cusco.

En medio de este panorama, tenemos un presidente que es como un fantasma porque no aparece. José Balcázar es un izquierdista mediocre que no hizo ningún mérito para llegar al sillón de Pizarro y, pese a eso, los congresistas lo impusieron.

Sabían que es un tipo gris incapaz de dar alguna solución a los problemas del país, pero está claro que la izquierda lo apoyó porque con él volvían al poder que perdieron tras el golpe fallido de Pedro Castillo. Las otras bancadas que le dieron su voto lo hicieron a cambio de recibir su respectiva cuota de poder, no solo con ministros, que son los más visibles, sino también recibiendo otras entidades del Estado para que pongan a su gente.

Estos políticos ven al Perú como su chacra en la que creen que pueden hacer lo que les da la gana. Este columnista habrá nacido de noche, pero no anoche. Y me niego a pensar que Balcázar, proviniendo de la izquierda radical, se quede tranquilo sin hacer nada cuando faltan menos de dos meses para las elecciones.

Ya algunos analistas han advertido que él no es garantía de que se hagan unas elecciones limpias y estaría planeando hacer algo con sus camaradas para que salgan favorecidos. En realidad, el hecho mismo de entregar ministerios a ciertos partidos, cada uno con millonarios presupuestos, es una manera burda de interferir en las elecciones.

La verdad es que a la mayoría de congresistas y de partidos no les interesa el Perú, solo buscan poder y dinero. Esos que proclaman a cada minuto que luchan por el pueblo son los peores, pues apenas tienen un cargo lo primero que hacen es ponerse a robar todo lo que puedan.

Mientras tanto, los extorsionadores siguen matando a diario a choferes del transporte público. Por eso, estos, completamente desesperados, volvieron a convocar a otra marcha para exigir más seguridad, aunque no tuvo la convocatoria que esperaban. Ya han hecho manifestaciones antes y, aparte de que salga alguno a prometerles mayor vigilancia, no pasó nada y los siguen asesinando.

Como decía, Balcázar, un hombre de avanzada edad, pues tiene 83 años, anda como escondido y desconectado de la realidad, como lo demostró hace días cuando en plenas inundaciones en Arequipa dijo que no sabía lo que estaba pasando en esa región.

Así que tampoco sabrá que también allá y en Cusco los angustiados conductores de automóviles y taxis están haciendo largas colas en los grifos por el gas, temerosos de quedarse sin combustible.

A propósito de este tema, es sospechoso que el ducto de gas roto en Cusco arda en llamas. Es una región alejada en la selva y resulta difícil imaginar qué pudo originar el fuego. Deberán investigar muy bien para descartar algún atentado que, como todos estamos viendo, afecta a gran parte de los peruanos justo en época electoral.

Lo cierto es que si el gobierno no puede solucionar pronto esta crisis energética, que es una de las más graves de los últimos años, puede estallarle en la cara. Es que justo coincide con la guerra en el Golfo que está impidiendo el paso del petróleo al resto del mundo, con lo que los precios del combustible comenzarán a subir en todo el planeta si el conflicto dura unos días o semanas más.

Aunque en Perú los malos empresarios, de forma abusiva, ya subieron los precios de la gasolina aprovechándose de la alta demanda. Pero decía que todo esto puede traer cola, pues podría causar una inusitada nueva alza de los precios de muchos productos, incluidos los alimentos. Ya las lluvias en regiones hace días provocaron un aumento de precios de algunas cosechas y los peruanos no pueden soportar nuevos incrementos.

Como dijo por ahí algún experto, esto es la tormenta perfecta porque se nos juntaron varios problemas a la vez. Por situaciones como esta es importante tener gobernantes capaces, proactivos y ejecutores, que sepan guiar y hacer. En este momento parece que somos como un barco con el capitán enfermo en cama en medio de una tempestad.

Lo repito, el 12 de abril votemos por el que creamos con sinceridad que lo hará mejor por el país y nuestros hijos, y no nos dejemos guiar por el odio ni las ideologías. Apago el televisor.

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