
Este Búho mira con preocupación el regreso del castillismo y del cerronismo al poder con la lamentable elección de José María Balcázar como presidente. Y digo con preocupación porque la izquierda ha demostrado que solo sirve para dividir, para sembrar odios, despilfarrar el dinero de todos y destruir.
El nuevo inquilino de Palacio, apenas se puso la banda presidencial, anunció que se reuniría con Julio Velarde, lo que hizo la tarde de ayer, para ‘hacer un mejoramiento económico ya’ en el Banco Central de Reserva y ‘rascar la olla’.
Es preocupante que este personaje, que no sabe nada de economía, pretenda meter sus manos en dicha institución, que es la única que mantiene al país avanzando pese al caos político, aunque para esquivar las críticas dijo que Velarde es un gran profesional.
En el gobierno de Pedro Castillo intentaron hacer lo mismo con el BCR y hasta Guido Bellido -el mismo que impulsó la candidatura de Balcázar para reemplazar a Jerí- exigía la renuncia de Velarde.
Claramente Balcázar no está preparado para ser presidente del Perú y lo corroboró en su primer y confuso discurso como mandatario, al señalar que ‘no es difícil gobernar un país, ¿quién les ha dicho eso?’. ¡No tiene ni idea de lo que se trata! No sorprende, pues es un personaje con ideas fracasadas del siglo pasado y con un feo historial de acusaciones e investigaciones por presuntos delitos.
Ejerció como juez pero fue expulsado del Poder Judicial en el 2006 por violación del debido proceso y no cumplir los estándares para seguir siendo magistrado. Como si fuera poco, tiempo después la Ocma lo denunció ante la Fiscalía de la Nación por no haber podido justificar sus ingresos y, hace años, el Colegio de Abogados de Lambayeque lo denunció penalmente acusándolo de haberse apropiado de cerca de un millón de soles de esa institución.
Tras abandonar la bancada de Perú Libre se fue a Ahora Nación de Alfonso López Chau, que en enero del año pasado lo expulsó de sus filas por su desempeño ‘contrario a los ideales de nuestro partido’. Pero un año después, hace solo unos días, el partido del lápiz lo presentó como candidato para volver a Palacio.
Pero lo que más llamó la atención fue su defensa del matrimonio infantil argumentando que ‘las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al desarrollo psicológico de una mujer’. ¡Increíble! Cómo alguien que fue juez puede tener semejante pensamiento cavernario.
Además, ha estado prometiendo que liberará al golpista Castillo, aunque en las últimas horas se ha mostrado cauto en sus declaraciones sobre el tema porque se presenta complicado. Este es, a grandes rasgos, el personaje que llega a Palacio impulsado por el lapicito socialista, que así regresa al poder.
Lo hace con el apoyo de varias bancadas, especialmente de Alianza Para el Progreso de César Acuña y de Podemos de José Luna. ¿Qué habrán negociado? Vergonzoso. Repito, desde la llegada de Castillo al gobierno y luego, con su sucesora Dina Boluarte y después con Jerí, el país está en franca decadencia, azotado por una ola criminal nunca antes vista.
El chotano, apenas fue elegido presidente, se llenó de ministros ignorantes, rateros y con pasado terrorista, como Iber Maraví, acusado de haber participado en atentados con dinamita en Ayacucho en los años ochenta. El profesor hizo dupla con su secretario Bruno Pacheco para raterías, como los cobros en los ascensos a militares y policías.
Luego, cuando se descubrieron los casos de corrupción, Beder Camacho, miembro del ‘gabinete en la sombra’, confesaría, como colaborador eficaz, que Castillo le ordenó esconder al prófugo Pacheco, entregarle dinero y buscarle asilo en Venezuela o México.
Lo mismo pidió para el requerido por la justicia, el exministro de Transportes Juan Silva, quien dijo que llegó a ese cargo porque estaba capacitado, ya que tenía brevete para manejar carros. ¡A ese nivel nos sumergió la izquierda más bruta y ladrona!
Ya la Fiscalía de la Nación le había abierto a Castillo siete carpetas fiscales y lo había denunciado constitucionalmente ante el Congreso por jefaturar una organización criminal. Se sentía como una fiera acorralada y cuando el detenido Salatiel Marrufo, exjefe de asesores del Ministerio de Vivienda, confesó ante el Congreso que cobraba millonarias coimas a una empresaria y que le pagaba 50 mil soles mensuales a Castillo y a sus hermanos con tal de que mantuviera al corrupto ministro de Vivienda, Geiner Alvarado, Pedro ejecutó su delirante golpe que no fue apoyado por nadie, pues hasta sus ministros fueron los primeros en renunciar. Estas son solo algunas ‘perlas’.
Ahora esa izquierda está de vuelta y solo nos queda estar vigilantes. Que Balcázar no se meta en el proceso electoral y que tampoco se dedique a tirar la plata de las reservas que tanto cuesta ahorrar. Antes que trate de atraer inversiones. Debe entender que no puede denigrar la investidura presidencial si no quiere pasar a la historia como uno de los fugaces presidentes de los últimos tiempos que desgració al Perú. Apago el televisor.








