Los Prisioneros en Youtube
Los Prisioneros en Youtube

Este Búho ‘zapeaba’ en YouTube y se encontró con una interesantísima entrevista al gran Jorge González, líder y vocalista de Los Prisioneros, una de las bandas de rock más emblemáticas de los años 80.

González sufre las severas secuelas de un accidente cerebrovascular del 2015, pero mantiene una mente lúcida, crítica y ácida. La discografía de Los Prisioneros también es la radiografía de una época copada por dictadores en Latinoamérica. Como Pinochet en Chile y Videla en Argentina.

Con sus composiciones, el chileno denunció y acusó los estragos de los sátrapas, como ‘El baile de los que sobran’, ‘Muevan las industrias’ o ‘Por qué no se van’. En épocas de represión, la banda supo burlar a la dictadura para poder publicar y difundir su música. Sobre este punto, González comparó la situación de su grupo con la de los argentinos, y no se guardó nada.

Consideró que los gauchos, como Charly García, por ejemplo, eran ‘cuicos’ (pitucos) y que tenían la vida resuelta y desde esa comodidad protestaban. Incluso, dijo que ¡se beneficiaron de la misma dictadura de Videla! “O sea, Charly García no era que tuviera platita, era que vivía en una casa con chofer y cancha de tenis. Ese tipo de ‘cuico’. Entonces, todos eran una manga de chetos (pitucos), como dicen ellos”, declaró.

Para González, a los argentinos ‘no les pasó nada con la dictadura; al contrario, les dieron el favor. Y muchos de ellos surgieron por el contrario de las guerras barbaries, la misma dictadura decidió consolidar música en español. Y eso levantó el rock argentino’. Se refiere a que la dictadura prohibió la música en inglés y esto benefició a los rockeros nacionales.

No voy a negar mi debilidad por el grupo chileno, al que he ido a escuchar en más de una oportunidad, cuando llegaron a Lima por primera vez, justo después de los toques de queda.

En 1987, Los Prisioneros por fin llegaron a tocar en Lima. El local no podía ser más emblemático: la Plaza de Acho. Las colas para ingresar eran kilométricas. En una plaza repleta, el mítico grupo tuvo que batallar con un sonido pésimo, pero lo peor es que justo cuando tocaban ‘El baile de los que sobran’, un desadaptado, borracho, drogado, o lo que sea, la malogró toda, lanzó una botella que impactó en Claudio Narea, el guitarrista.

Un enfurecido Jorge González encaró a todo el mundo: ‘Por esta mierda nuestro país sufrió años de violencia’, vociferó y dejó de tocar la canción que todos queríamos escuchar esa noche, y se mandó con una furibunda versión de ‘Nunca quedas mal con nadie’, un tema que le da duro a los pseudointelectuales que evitan expresar sus verdaderas opiniones y evaden hablar claro cuando las ‘papas queman’.

Así terminó aquel inolvidable concierto. Después escuché muchas veces a Los Prisioneros tocar ese tema en vivo: en Lima, en el San Agustín en 1991; en la Concha Acústica del Campo de Marte, un año después, cuando nos zampamos en mancha los ‘sin entrada’, y hasta en el propio Festival de Viña del Mar, donde viajé solo para verlos ante el ‘Monstruo de la Quinta Vergara’.

Hasta en el declive de Jorge González en solitario, con su grupo Los Dioses, en una playa del sur acompañado de músicos venezolanos, se escuchaba la emblemática canción. Lamentablemente, después de realizar un extraordinario concierto por el aniversario del LP ‘Corazones’, en el año 2015, el músico sufrió un derrame y, al parecer, nunca más podría tocar en vivo.

Pero después de ver cantar a un millón de chilenos su tema, Jorge González rompió su silencio y sentenció: ‘Es muy lindo, pero es muy triste que se siga cantando’.

En otras palabras, las desigualdades que denunciaba en aquel mítico tema de juventud no solo continúan presentes en su país, sino que, al contrario, se han incrementado y se han enraizado en toda la región. La entrevista completa se puede ver en YouTube, en el canal ‘El Cuarto de Música’. Apago el televisor.

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