En el Hollywood de 1969, año en que está inspirado el largometraje, las clásicas series de TV como ‘Bonanza’ o fastuosas películas tipo ‘Cleopatra’, ya estaban en decadencia. En pleno surgimiento del movimiento hippy, ‘daban la hora’ cintas intimistas como ‘El graduado’ con Dustin Hoffman y Anne Bancroft.

TE VA A INTERESAR: PEDRO CASTILLO, YENIFER PAREDES Y CÉSAR ACUÑA EN RADIOGRAFÍA POLÍTICA

En el plano del western, también se deja de lado al vaquero clásico, tipo John Wayne, para dar paso a un híbrido pelucón con casaca de flequillos hippies y bigote.es un actor que proviene de esa época anterior. Tuvo su cuarto de hora de fama y se compró una gran mansión en Hollywood, pero le cuesta conseguir trabajos y desprecia a los hippies.

Con suerte consigue, gracias a un productor, encarnado por Al Pacino, un papel de villano en un ‘spaghetti western’, pero tiene problemas para conseguirle trabajo a su fiel amigo y ‘doble’ de acción, . Este es la otra cara de la medalla, en comparación con el depresivo y alcohólico Dalton.

Con una reputación de hombre violento -se rumoreaba que asesinó a su esposa-, Booth es un compañero fiel que está con su amigo en las buenas y en las malas. Mención aparte merece el trabajo de ambos. DiCaprio está notable haciendo un doble papel, el de protagonista y el que interpreta en la nueva película, donde sufre de las angustias de pensar que ya está acabado. Una actuación que le valió a Brad Pitt ganar el Oscar a mejor actor de reparto.

Es un actor que volvió por todo lo alto en su papel del ‘doble’, despreocupado, mechador (de antología su superchistosa bronca con ¡Bruce Lee!). Esta cinta también es un homenaje al gran Sergio Leone, director del clásico ‘Lo bueno, lo malo y lo feo’. “El mejor filme que vi en mi vida”, asegura Quentin Tarantino. Pero hay otros grupos de ese nuevo Hollywood a los que Dalton admira y otros a los que desprecia.

MARGOT ROBBIE ES UN BELLÍSIMA SHARON TATE

Su vecina es la bellísima actriz Sharon Tate, casada con el genial director polacoElla está en su mejor momento. La australiana Margot Robbie se ve irresistible en ese papel. Inolvidable la escena cuando se introduce en un cine cualquiera y observa su propia actuación.

Se emociona como una niña ante sus escenas en la pantalla y por la reacción del público. Es, del mismo modo, el homenaje de Tarantino a los actores, que al final no son ‘monstruos egocéntricos’, sino seres de carne y hueso.

Con Sharon y su esposo Polanski vemos ese Hollywood de fiestas fastuosas en la mansión de Playboy, donde se mezclan directores, actores como Steve McQueen, quien sería la inspiración del cineasta para el papel de Dalton, y rockeras como Michelle Phillips de The Mamas and The Papas, pues hasta se escucha la entrañable canción de ese grupo, ‘California Dreamin’, en notable versión de José Feliciano.

Ministro Gavidia discute con periodista
Ministro Gavidia discute con periodista

Y por otro lado, nos muestra una parte siniestra, la de una pandilla descarriada del ‘hippismo’, la ‘Familia’ del tristemente célebre Charles Manson, autor intelectual del cruel asesinato de una Sharon Tate embarazada y otros seis personajes de Hollywood, en 1969. De ahí el homenaje a Sharon y su furia por retratar como poseídos a la ‘Familia Manson’, en el Rancho Spahn.

Una bella joven, ‘Pussycat’ (Margaret Qualley, como una irresistible ‘lolita’ callejera que tienta a Booth), lo conduce a ese infernal rancho y asistimos a una de las más truculentas y malsanas escenas de la obra.

Estamos ante un filme luminoso, pero con alguna dosis de ultraviolencia propia de los trabajos de Tarantino, así como con escenografías increíbles, porque el director se dio el lujo de ‘crear’ de nuevo el desaparecido Hollywood de su niñez. Ahora solo nos queda esperar otra sorpresa del genial Quentin Tarantino. Apago el televisor.

MÁS INFORMACIÓN:

Contenido sugerido

Contenido GEC