"Ese voto de la rabia existe y es el que llevó a Pedro Castillo a Palacio"
"Ese voto de la rabia existe y es el que llevó a Pedro Castillo a Palacio"

Este Búho ve la coyuntura política más movida que Kike Suero tras ver el gol legítimo que le anularon al Boys, mientras celebraba el Día del pisco sour. Por eso, agarro mi ‘Espada del augurio’ de los ‘Thundercats’, que me permite ver ‘más allá de lo evidente’ para dar mis acostumbrados .

TODO PUEDE PASAR. La última encuesta de Datum para El Comercio refleja la tendencia que se da desde hace un tiempo, con Rafael López Aliaga en primer lugar, seguido de Keiko Fujimori, Carlos Álvarez y Alfonso López Chau, en ese orden. Pero como sabemos, es la foto del momento. Porque faltan dos meses y una semana para las elecciones y en el Perú eso es una eternidad.

Dos semanas antes de ir a las urnas el panorama puede mantenerse sin mayores cambios, como ha ocurrido antes, o cambiar completamente como en 2021, con un Pedro Castillo arremetiendo desde atrás, cuando solo un mes antes no aparecía entre los favoritos. No se debe olvidar que hay un 40 por ciento de indecisos. Cualquier cosa puede pasar.

EL VOTO DE LA RABIA. Otro factor que puede mover el tablero es la gran cantidad de electores con cólera y que expresarán ese sentimiento al votar. Es lo que Urpi Torrado, la gerenta de Datum, llama el voto de la rabia y que, según sus mediciones, lo conforma el 33 por ciento de ciudadanos.

Son peruanos que están indignados por las tropelías de tantos sinvergüenzas en el Congreso, en los ministerios, en Palacio. Económicamente son los excluidos, los que tienen muy poco o nada para vivir dignamente, los que carecen de agua potable, de educación, servicios de salud y, además, deben ver cómo delincuentes de saco y corbata en el poder viven como reyes y roban sin control el dinero de todos los peruanos. Ese voto de la rabia existe y es el que llevó a Pedro Castillo a Palacio.

EL LEGADO DEL CHOTANO Y DEL ‘CANÍBAL’. El vergonzoso gobierno de Pedro Castillo no solo será recordado por su increíble incapacidad, por la ignorancia de sus cuadros o por los terroristas que desfilaron por Palacio. O por la plata hallada en el wáter de las oficinas de la presidencia, el cobro de cupos a ministros corruptos para mantenerlos en sus puestos o la venta de ascensos a militares y policías.

Lo peor por lo que debe ser recordado Castillo, incluso más que por su fallido golpe de Estado, es el odio que se dedicó a sembrar entre peruanos. Se la pasó avivando el resentimiento, enfrentando a mestizos contra blancos, a ricos contra pobres, a gente de la sierra contra limeños, al pueblo contra policías y militares. Para esa tarea Castillo contó con el aporte de Aníbal Torres, un tipo que vomitaba resentimiento. Ese triste legado lo seguimos padeciendo.

UN IMPRESENTABLE EN PALACIO. Una de las peores cosas que hizo este Congreso es imponernos a los peruanos un presidente como José Jerí. Un sujeto impresentable al que los parlamentarios conocían muy bien como un astuto lobista, gestor de grandes intereses, y que sin embargo no dudaron en elegir. Ese solo hecho nos muestra la catadura moral de la gran mayoría de legisladores.

Lo de Jerí es muy grave, no solo por sus reuniones clandestinas con oscuros empresarios chinos acostumbrados a hacer negociados bajo la mesa, sino por sus largas reuniones en Palacio con decenas de jóvenes señoritas, incluso durante toda la madrugada. Tras esas citas, las ‘entrevistadas’ obtenían jugosos contratos con el Estado. Este señor puede terminar en el penal de Barbadillo.

EL PERÚ ES MÁS GRANDE QUE SUS PROBLEMAS. Este columnista percibe gran desánimo entre la gente por los malos políticos que pudren todo lo que tocan. Pero por eso lo peor que podemos hacer es perder la fe. Hay que asumir nuestra responsabilidad y buscar al mejor candidato posible para darle nuestro voto. No podemos darnos el lujo de volver a elegir al peor por rabia o porque perdimos las esperanzas.

Nuestro país, pese a todo, ha sobrevivido a las grandes crisis. Como cuando vencimos al terrorismo. En esos años nos parecía que no había salida al terror, a la muerte, a la voladura de torres, a los asesinatos selectivos de policías, jueces, fiscales y periodistas, a los ‘coches bomba’. Y, sin embargo, lo superamos. Esta vez será igual porque el peruano es resiliente. Derrotaremos a la pobreza, a los extorsionadores. Pero debemos comenzar por elegir a un buen líder. La economía a nivel macro va bien, pero hay que sacar a millones de la pobreza. Apago el televisor.

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