
Este Búho siempre está muy atento a los avances de la ciencia. Abrí mis ojazos al ver que la misión Artemis 2 despegó ayer desde el Centro Espacial Kennedy, en la Florida, la primera misión en cincuenta años que se dirige al satélite. Hubo algunas incidencias en la nave donde van cuatro astronautas.
La misión de diez días aspira a ser la primera en llegar a la orbita de la Luna desde Apolo 17, lanzada en diciembre de 1972. Este columnista recuerda un hecho histórico que sucedió un 20 de julio de 1969. Esa transmisión tuvo 650 millones de espectadores que vio en vivo y en directo, por primera vez en la historia de la televisión mundial, la llegada del hombre a la Luna.

El Apolo 11 norteamericano que llevaba a Neil Armstrong, Edwin ‘Buzz’ Aldrin y Michael Collins, el piloto. En ese tiempo estaba en su clímax la ‘guerra fría’ entre Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la rivalidad entre el llamado capitalismo y el comunismo, que se trasladó al espacio. En el Perú, el general Juan Velasco Alvarado ejercía el poder con el llamado Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada, tras haber dado meses antes el golpe de Estado al arquitecto Fernando Belaunde Terry.
Pero los norteamericanos, que habían sido superados por los soviéticos al principio, con las hazañas de la perrita Laika y el cosmonauta Yuri Gagarin, los rebasaron cuando en su quinta misión del programa Apolo iban a llegar no solo a aterrizar en el satélite, sino a caminar en suelo lunar.
Esa hazaña, para la NASA y el gobierno norteamericano, no podía pasar desapercibida para el mundo. Por eso utilizaron su satélite para, por primera vez, unir a todos los países en una transmisión en vivo y en directo de la hazaña, ¡transmitiendo desde la propia Luna! Se vio a Armstrong caminar dificultosamente por el suelo y colocar una bandera de los Estados Unidos. Mientras Aldrin, por la gravedad, ¡saltaba! ¿Habría vida en la Luna? ¿Y si salían de improviso unos extraterrestres?
En verdad, tantos programas de televisión como el entrañable ‘Perdidos en el espacio’ o ‘Viaje a las estrellas’, que pasaban en los únicos canales de señal abierta que había, el 4, el 5 y el estatal 7 en aquella época, convencían a los niños de que había vida en otros planetas. No había cable, menos Netflix, ni redes sociales.
Ese año se volvió una fiebre la llegada del hombre a la Luna. Los astronautas norteamericanos se volvieron héroes. Sobre todo Armstrong, quien pronunció sus célebres palabras: ‘Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad’. Los astronautas hicieron una gira por Europa, Japón y Estados Unidos. No llegaron a Latinoamérica, pero la NASA envió un gran trozo de piedra lunar y el uniforme del astronauta Neil Armstrong para ser exhibidos. Ahora en un canal de televisión volvieron a mostrar la bendita piedra. Apago el televisor.








