Del saque somos carnecita... La columna tengo que empezarla con ‘Nacho’ Buse. Ayer por la mañana emocionó a todo el país con su partidazo y su discurso en español con el trofeo en la mano. Es de pelo amarillo, pero más cholo que la papa, la mazamorra morada y el cebiche. Se consagró campeón del ATP 500 de Hamburgo en una ‘guerra’ con el norteamericano Tommy Paul.
Ya es 31 del mundo y no tiene techo. Y lo han dicho Jaime Yzaga, Pablito Arraya y Lucho Horna. Se le nota con hambre de gloria, serio y disciplinado. Cuando tomó el microfono agradeció a los hinchas que flamearon la bandera rojiblanca en el estadio y en su asiento se quebró porque extraña a su tierra. Pero lo más importante, va por su sueño. Sí, señores...
Ya me contaron que un zambito que va por la raya estaría averiguando un buen hotel, también alguien que le envíe billete a una argentina. No quiere correr riesgos, pero a la vez necesita traer una chica para que le dé sus masajitos tántricos. Sabe que vienen por plata y algunas por fama, y por eso lo pueden ‘sembrar’. Para no caer en la trampa busca un alcahuete que sea el encargado de hacer el depósito para el pasaje. Asuuuuu...
Hay un run run de que el ‘clon’ de ese brasileño, que se pierde goles solito frente al arco, no anda bien de las ‘llantas’ y todo por culpa de una miraflorina que no lo deja dormir a sus horas cuando debe descansar después de los entrenamientos. La chica lo lleva a hacer abdominales y por eso al hombre le ‘cascabelean’ las piernas cuando llega la pelota. La neta que a ese paso, que aliste maletas y se vaya. Y no va a ser...
El que estuvo capacitándose por la ‘Madre patria’ es el popular ‘Chilavegas’. El arquero recontra elegante pisó Madrid y preguntó por sus causas del Callao y se juntó con todos recordando viejos tiempos. Han pasado los años y lo quieren por su humildad. Así es...
‘Barnie’, quien fue marcador en Ate, La Vicky y La Punta, es un costal de nervios. Camina por San Miguel y, antes de entrar a un edificio del cruce de la avenida Independencia con La Paz, mira a todos lados, se persigna y se mete. Me parece que se apeligra como si estuviera haciendo algo indebido. Hummm... Me voy, soy fuga.
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