Pisa Pelota
Pisa Pelota

Del saque somos carnecita... Mis causas, los vagos del Callao, resucitaron después de ‘liquidar’ varios días por las fiestas de fin de año. Me ponen la pulsera y me preguntan: Bombardero, ¿qué equipo de los grandes se reforzó mejor? La verídica que con el billete que han ganado los cremas, pudieron fichar mejor.

Pensé que luego de meter las cuatro con ‘Torrejaray’ y ‘Churretín’ iban a elevar el nivel, pero han contratado a una ‘Pantera’ sin colmillos que en más de diez años de carrera apenas marcó 45 goles. Hasta trajeron a un parrillero de Segunda.

Los de La Vicky regalan los cocorocos, tres años hicieron lo mismo y el título se lo llevó el ‘compadre’. Pero ya me datearon que el business es del tío que pone el billete y luego cobra ricos intereses. En el Rímac, salvo el volante Santana, los demás son taco cinco. Hummmm...

La verdad siempre sale a la luz. Ya me contaron por qué ‘Cepillo’ nunca pudo brillar en la cancha. Dicen que hizo gran amistad con un tal ‘Chupe’ que tiene su látigo y que su especialidad es presentar pantaloncitos apretados. Con razón nunca tuvo llantas y al final se fue insultando y haciendo gestos obscenos a los hinchas. Ayayayyyy...

A propósito, un arquero grandazo que chotearon al final de la Javier Prado y que no le gustaba dormir a sus horas regresó a la capital. Los ‘venenosos’ dicen que vino a cobrar su premio, porque lo están meciendo. Otros ‘sapos rabiosos’ aseguran que llegó para despedirse de una amiguita cariñosa. Curuju...

Hay un run run que un zambito que se alucina ‘Patrón’ está caminando por zona prohibida. Anda tras los pasos de una muchachita de Surco, pero lo malo es que ella es casada. El firme es un patita que viste uniforme para irse a trabajar y dicen que ya lo tiene fichado al atrasador. Qué palta...

Entrenador parrillero que cantaba los ‘Toribianitos’

Me cuentan que un entrenador parrillero que cantaba los ‘Toribianitos’ no aceptó la oferta para volver a entrenar en el país porque ya cerraron un local de ‘foquitos rojos’ donde era amo y señor. Los que lo vieron llegar cuentan que allí armaba la táctica a usar en los partidos. Relajaba la vista y se levantaba los vasos llenos de whisky. Al final solo mandó a su retoño a que se ponga el buzo. Acá le dan el buzo a cualquier chistoso. Asuuuuu... Me voy, soy fuga.

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