
DEL SAQUE somos carnecita... SE VIENEN cuatro finales de infarto. El que tropieza, chau. Los de arriba están pegaditos y el jueves Cristal o Alianza pueden despedirse de la lucha por el Clausura, y si empatan, los dos a llorar al río. Lo que sí me sigue llamando la atención es por qué algunos equipos tienen mejor programación, a unos los sacan del calor, para otros se les malogra el VAR, hay partidos que no se programan para que descansen más, árbitros que siguen haciendo la del Chavo y resta de puntos que huele a trafa. Los puntos se ganan y pierden en la cancha, no por hueveras debajo de la mesa. Así es...
TODO SE SABE. Un delantero de un equipo grande se puso las pilas, porque se enteró de que a pesar de tener contrato estaba en la lista de los que dejarían el equipo el próximo año. Como ya ha perdido harto billete por confiar en algunos familiares, sintió el remezón. El hombre sacó cuentas, sumó, restó y dividió y vio que su ‘chanchito’ se estaba quedando flaquito. Sin chamba le iba a ir peor, así que empezó a cuidarse y ahora hasta mete goles. Curuju...
EL ENTRENADOR de un grande está nervioso y molesto. Dicen que le han dicho que si quiere renovar una temporada más será a la baja y solo le subirán si avanza en la Copa y no lo golean. El hombre anda gritoneando a su gente. Hmmm...
EL QUE ANDA desesperado es el comentarista empresario. Pasan los días, ofrece jugadores y en ningún lado le dan respuesta positiva. Cuentan que quiso traerle un volante argentino a un club cerca de Gamarra y lo abrieron. El hombre la pegó de intenso, hasta regaló buenas opiniones para el club a ver si cerraban el negocio, pero otra vez le dieron un rotundo no. Qué feo... Me voy, soy fuga.








