Lionel Messi comandará el ataque de Argentina ante España.  (Photo by Odd ANDERSEN / AFP)
Lionel Messi comandará el ataque de Argentina ante España. (Photo by Odd ANDERSEN / AFP)

Del saque somos carnecita... y será la última vez que veamos a Lionel Messi en un Mundial. Me da nostalgia y me resisto a que se retire de su selección y del fútbol. Creo que pasarán siglos para que aparezca otro extraterrestre. Para los que amamos el fútbol, la pelota, la magia, el arte, será ETERNO.

Hoy el ‘Metlife’ de Nueva York será testigo de un hecho sin precedentes. Coronará al bicampeón o campeón de Estados Unidos, México y Canadá 2026. La albiceleste podría estampar su cuarta estrellita y la ‘Furia’ la segunda. La historia, estadísticas y nombrada quedan de lado. El calor y las hinchadas también. Solo valdrá el resultado del césped. Jugando bonito o una mela. Sí, señores...

‘Bombardero, no seas cobarde ni ambiguo, deja el floro y mójate. ¿Quién gana?’, me preguntan los vagos de mi barrio en el Callao tomando su gaseosón después de una pichanguita. Lo que pasa es que están esperando que me equivoque para hacerme puré. Les jode que acierte, a pesar de que varios se han ganado sus buenos cobres con mis pronósticos en las apuestas.

Es un partido de mucha pizarra. Las piernas frescas y no acalambradas sacarán ventaja. Yo de bobo y por ser sudamericano espero que la Scaloneta haga feliz a todo este continente. Además, hay equipo para pintarles la cara. En carácter, experiencia y recursos son mejores. Rexuxa...

Rodri alzó la voz y declaró firme. ‘Para ser campeones no vamos a ir a admirar a Messi. Representamos a España y haremos lo posible para llevarnos la Copa a casa’. Ese mensaje va directo a los chavales. A Lamine, Cubarsí, Pedri, Gavi y todos los jugadores del Barcelona que lo tienen de ídolo. Esas palabras tienen mucho sentido y por eso como capitán destraba a los más chamacos que se están peleando por intercambiar su camiseta o saludarlo con abracito incluido.

En criollo, los están encaballando y poniendo en claro que en el campo no hay amigos, ni se respeta a nadie. Que tienen que rascarlo, que sienta que no se la va a llevar de alivio. Que los récords y Balones de Oro no les importa. Así es...

Banderazo en el ‘Times Square’, situado en la esquina de Broadway y la Séptima Avenida, en Manhattan. Impresionante la cantidad de gente que llegó desde todas las provincias de Argentina, Europa y rincones de los yunaites. Todos con distintas historias y anécdotas. Chicos y grandes que reventaron tarjetas de crédito, otros que vendieron el auto, entre otras cosas. Lo más curioso es que la mayoría no tenía para pagar 8 mil dólares por una entrada de reventa. Solo se conformaban con estar cerca del estadio y los suyos.

Por ese sentido de pertenencia, por la pasión de este deporte que los hace únicos, es que uno se contagia y enamora. Solo es comparable con la barra peruana, considerada la mejor en Rusia 2018. Y no va a ser... Me voy, soy fuga.

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