El Bombardero de Trome
El Bombardero de Trome

Del saque somos carnecita… Todo se sabe. Un rankeado de nuestra pelotita no tiene toda la guita que debería tener por la exitosa carrera que hizo en el fútbol y los años que jugó en el extranjero. Dicen que el hombre siempre se vio con ‘picotón’ y ayudó bastante a los sobrinos, que lo levantaron en peso y por eso en los últimos tiempos cerró el caño. A veces uno por ayudar y pegarla de buenito los cuervos te muerden la mano y pagan mal. Historias de esas hay un montón. Y no va cher...

Ya me contaron que un zambito que ya no es veloz como antes sufrió un asustón. El hombre, cuando acabó el partido del fin de semana, estaba llegando a su casa, se cruzó con unos hinchas de su equipo que estaban volando y le dijeron su vida. Menos mal que supo comerse todos los insultos y la cosa no llegó a mayores. La violencia nunca debe ser parte del fútbol. Así es...

Me cuentan que el romance entre ese técnico pelucón y la miraflorina pasa por su mejor momento. Él viene a Lima y la ve sin problemas, porque se queda en un hotel, pero separa otra habitación en otro lugar y ella va de frente a darse un encuentro donde se cuentan todo sin ocultarse nada. Por eso le ha agarrado tanto cariño a nuestro país y su economía no se afecta, porque está ganadazo después de lo que cobró. Ayayayayyy...

Hay un run run que en un equipo grande la cosa no levanta, hay mucha desunión y los muchachos van a entrenar de mala gana. Se cansaron del floro, se aburrieron que cuente historias antes de cada entrenamiento y a la hora de la hora, favorece a los peloteros que son los ‘engreídos’ de los dirigentes. Huuuuum...

Parrillero se le fue con todo al español que llegó a un equipo grande y no pasó nada

Ya me contaron que ese parrillero que anda agrandado por su desempeño en un torneo internacional se le fue con todo al español que llegó a Lima a un equipo grande y no pasó nada. El patita es de lengua floja, lo ha ‘chancado’ y de pasadita se ha burlado de los hinchas de ese club, porque dice que son solo cuatro gatos. Cuidado que en el ‘Ombligo del mundo’ todos se conocen y saben quién es quién. No te vayan a corretear como en Brasil. Y no va ser... Me voy, soy fuga.

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