
Del saque somos carnecita... Me cuentan que el brasileño del equipo de todos tenía en la mira a cuatro angelitos, pero los borró de su nómina hasta que se porten bien. Su gente de confianza escaneó al universo de peloteros convocables y el informe fue que uno pesa menos de 50 kilos y mojado y debe trabajar más gimnasio para enchaparse, el segundo maneja una buena zurda, pero tiene una pelea de gatos en la cabeza y para mucho en la maquinita, el tercero es un chibolo que su pase es ‘caro’, pero se agrandó y ya ni juega en su equipo.
El otro tiene buen dribling, pero siempre llega tarde a los entrenamientos por estar encerrado en llonjas de Barrios Altos. Lo que sí preocupa es que no hay un ‘9’ de jerarquía porque ‘Yuca’ está de yapa. Ayayayayyyy...
El ‘Ratón’ es todo un caso. No solo recibió una buena guita por jugar en la Liga 2, sino que también le dieron un auto de alta gama valorizado en más de 40 lucas gringas. Lo malo es que lo devolvió más chancado que el cacharro de Tyson y ahora está como loco para arreglar y que lo dejen jugar en el Callao. Pobechito...
Ya me contaron que en un club grande hay dos grupos que siguen sin darse tregua. Uno está comandado por el técnico y un directivo, el otro lo batutea un histórico junto a los que ponen el billete. Ninguno cede en sus pretensiones y el más perjudicado es el equipo. Guarda que por esas diferencias se van de pepa en la Copa. Curuju...
Los parrilleros hacen lo que les da la gana en el país. Un pelucón que se alucina Bielsa se hizo de rogar por los chalacos hasta que les dio el sí. Sabía que lo querían en dos equipos más y por eso se puso exquisito y exigió como si fuera Mourinho. Solo aquí permitimos todo a los ches y boludos. Qué feo... Me voy, soy fuga.
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