En total, 19 países donde la enfermedad no es habitual, la mayoría europeos, han reportado al menos un caso confirmado. (Foto: CDC)
En total, 19 países donde la enfermedad no es habitual, la mayoría europeos, han reportado al menos un caso confirmado. (Foto: CDC)

Los casos de viruela del mono vienen en aumento con el pasar de los días y, aunque los contagios no son masivos, el temor por contraer esta enfermedad no deja de ser latente. Sin embargo, existen otras patologías similares en síntomas que podrían confundir a las personas y llegar a alarmarse.

Hay muchas cosas que pueden causar una erupción en la piel como la viruela del mono o la varicela y para descartar rápidamente que sea el caso, lo primero que debes preguntarte es: ¿crees que podrías haber estado expuesto?

Para contagiarte es necesario un contacto cercano y prolongado de piel con piel con una persona infectada, aseguran expertos citados por la .

¿Cómo te infectas con la viruela del mono?

Si llegaras a enfermarte con la viruela del mono, en primera instancia llegarías a tener síntomas similares a los de la gripe: cansancio, malestar general y fiebre; lo que los médicos llaman como “periodo de invasión”.

Lo siguiente es detectar que tus glándulas se hincharán porque su sistema inmunológico se está preparando para combatir la infección, y la reacción a esto se genera en la piel con las ‘erupciones’.

Comienza plana y roja, pero luego se llena de bultos y ampollas, antes de formar costras.

“Primero aparecen lo que llamamos máculas. Estas son solo áreas rojas. Luego progresa a pápulas. Esto ya es algo que se puede sentir porque tiene relieve”, asegura la doctora Rosamund Lewis, del Programa de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud.

Estas protuberancias pasan a transformarse en ampollas y se llenan de un líquido blanquecino que parece pus. Con el pasar de los días comienzan a secarse y forman costras.

“Es por eso que [la viruela del mono] se puede confundir con la varicela”, dice Lewis.

La varicela es una enfermedad muy peligrosa en adultos. (Foto: IStock)
La varicela es una enfermedad muy peligrosa en adultos. (Foto: IStock)

¿Qué más podría ser una erupción?

Debido a que la mayoría de los casos de viruela del mono provienen de Europa, el Reino Unido, a través de su consejo de la Agencia de Seguridad Sanitaria, señaló estar al tanto de cualquier cambio o lesión inusual en la piel, especialmente alrededor de los genitales.

“Diferenciar entre distintos tipos de erupciones puede ser difícil. Por lo tanto, si tiene dudas, siga los consejos y hágase una revisión”, dijo la doctora Tanya Bleiker, presidenta de la Asociación Británica de Dermatólogos.

Aquí te enumeramos una lista de enfermedades de la piel que podrían confundirse con la viruela del mono.

Varicela

Esta patología es muy similar a la viruela del mono desde el inicio, ya que suele picar mucho y las heridas terminan convirtiéndose en costras.

La culebrilla, la reactivación del virus de la varicela, también causa una erupción. También suelen aparecer manchas y ser dolorosa.

Cabe mencionar que es posible contraer varicela más de una vez en la vida y los adultos también pueden volver a desarrollarla, incluso si la tuvieron de niños.

Sarna

Tal como destaca el medio británico, esta enfermedad es provocada por ácaros que ponen huevos en la piel, provocando picazón en donde se produzca y enrojecimiento.

La erupción puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero a menudo comienza entre los dedos. A pesar de no ser grave, es muy contagiosa y necesita de tratamiento para poder curarse.

Sífilis o herpes genital

Estas enfermedades pueden llegar a contraerse al tener relaciones sexuales con alguien que está infectado y ambas pueden causar ampollas.

Si crees que podrías tener una ITS, es importante hacerse una prueba y recibir tratamiento lo antes posible.

Enfermedad de manos, pies y boca

Recientemente vimos casos detectados en niños, pero no es exclusivo de ellos.

Esta infección viral se contagia a través de la salida, por la tos o estornudos; sin embargo, también puede transmitirse por objetos que fueron previamente contaminados por alguien contagiado, como los cubiertos.

Los síntomas son similares a la gripe. Producen llagas en la boca y erupciones rojizas alrededor de las manos y las plantas de los pies.