Gloria, una paciente internada por en un hospital de Texas (Estados Unidos), relató su compleja situación tras contagiarse y no haberse vacunado en su momento contra la enfermedad. Se arrepiente y por ahora continúa luchando por su vida.

Según informa la cadena , la mujer no fue a vacunarse contra el COVID-19 al pensar que el procedimiento tardaría más de lo pensado y la demoraría para llegar a su centro de trabajo.

No me vacuné, tampoco me ayudé. (...) Por buscar excusas de tiempo laborales. Por no madrugar en hacer la fila. Eso es muy rápido. El día que fui a tomarme la prueba, madrugué y medio hora después ya estaba afuera”, indicó Gloria en una entrevista. “Así hubiera sido por la vacuna y por media hora llevo luchando por mi vida”.

La cadena informó en las últimas horas que en Texas 53 hospitales tienen sus unidades de Cuidados Intensivos (UCI) a su máxima capacidad. Además, solo existen 368 camas de UCI disponibles en todo el estado de Estados Unidos y 10.463 pacientes con coronavirus confirmados en los centros médicos. Los datos estatales también indican que hay más 7.700 camas comunes habilitadas para hospitalizaciones.

Por ejemplo, Austin ya dijo que no cuenta con camas de Cuidados Intensivos en sus hospitales y que en San Antonio las ambulancias no asistieron a accidentes o balaceras por estar ocupadas atendiendo a pacientes con coronavirus.

Además, los funcionarios del estado se encuentran preocupados por la escasez del personal de salud y el gobernador Greg Abbott dijo que desplegará a más de 2.500 trabajadores en los centros médicos para atender el aumento de pacientes con coronavirus.

Más de 619.000 personas han muerto en Estados Unidos a causa del COVID-19, y el número de contagios ha aumentado considerablemente en los últimos meses debido a la propagación de la variante Delta.

¿Cómo va la vacunación en Estados Unidos?

El programa de vacunación del país se ha ralentizado sobre todo en las regiones políticamente conservadoras del sur y el medio oeste, así como entre los más jóvenes, la población de ingresos más bajos y las minorías raciales.

Las vacunas contra el COVID-19 son gratuitas y están disponibles en Estados Unidos, pero solo la mitad de la población tiene la pauta de vacunación completa.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció en julio que todos los funcionarios federales tienen que estar vacunados o bien presentar test que demuestren que no se han contagiado con el coronavirus, en momentos en que el país sufre un aumento de las hospitalizaciones.

Los contagios por coronavirus se han disparado a una media diaria de más de 100.000, un nivel que no se veía desde la oleada invernal, debido a la propagación de la variante Delta.

Con información de AFP.

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