La no es una problemática social que solo se vive en el Perú. En , donde cada tres días muere una mujer por culpa de la violencia ejercida por su pareja, se ha estremecido con el caso de una joven madre de familia que caminó alrededor de 60 kilómetros, con sus dos niños en brazos, para escapar de su agresor y padre de sus hijos.

La mujer, cuya identidad se desconoce huyó desde el poblado de Tarabuco y caminó hasta Sucre para denunciar a su pareja por violencia física y psicológica, la misma que sufría desde hace varios años y nadie en su pueblo hacía algo para ayudarla a que esto termine.

El hombre también abusaba sexualmente de la mujer y la golpeaba salvajemente cada vez que ella no accedía a sus requerimientos. Los cuatro hijos de la pareja presenciaban estos actos de violencia, dijo la abogada Mariela Chavarría, del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM) de Sucre, en Bolivia.

La víctima denunció las agresiones en el SLIM y la Defensoría de la Niñez del municipio de Tarabuco, "pero lamentablemente no se hizo una denuncia escrita al Ministerio Público" y las agresiones y abusos continuaron durante mucho tiempo.

HUIR O MORIR

Cansada de ser víctima silenciosa de esta violencia, la mujer decidió huir. Tomó a sus niños más pequeños y se los llevó cargados. Sus otros dos pequeños no pudieron escapar con ella porque el hombre los encerró.

Así, caminó sin descanso durante 60 kilómetros hasta llegar a Sucre en busca de ayuda para "ya no vivir esa vida de violencia" y denunciar por intento de feminicidio y violencia física a su pareja.

Así logró rescatar a sus otros dos hijos, de 8 y 10 años, quienes se habían quedado junto al agresor, quien se opuso a entregar a los niños, pero ante la presión las autoridades lograron trasladar a los menores hasta Sucre, donde se reunieron con su madre y sus hermanos.

En lo que va del año, en Bolivia, unas 61 mujeres murieron a causa de la violencia machista y se han registrado 12.746 casos de violencia familiar.