Una imagen muestra el logotipo de Amazon en la fachada de un centro de Amazon en Bretigny-sur-Orge, el 14 de diciembre de 2021. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)
Una imagen muestra el logotipo de Amazon en la fachada de un centro de Amazon en Bretigny-sur-Orge, el 14 de diciembre de 2021. (Foto de Thomas SAMSON / AFP)

Un exdirector ejecutivo de Amazon habría pagado US$ 9,000 a dos sicarios para que asesinaran a su esposa, según testificó uno de los criminales durante una audiencia en un tribunal de la Ciudad de México.

Juan Carlos García, quien fue nombrado CEO de Amazon en México, cuando la compañía abrió su primera sede en el 2015, se encuentra actualmente prófugo de la justicia, mientras que en su país se lleva un juicio por la muerte de su esposa, Abril Pérez Sagaón, señala el .

Pérez había presentado una demanda de divorcio, después de que acusara a su esposo de haberla intentado matar golpeándola con un bate de beisbol en 2019.

Uno de los asesinos testificó que García le ofreció US$ 2,500 adicionales si es que acababan con la vida de su esposa antes de la próxima audiencia. La mujer se encontraba en la ciudad de México para la cita en la corte cuando un motociclista le disparó fatalmente.

El juicio contra el ejecutivo comenzó este lunes mientras que la Interpol ya emitió una orden de arresto en al menos 190 países.

García habría huido a EE.UU. a pie a través de un puesto de control cerca de Tijuana. Una vez ahí le escribió una carta al juez en la que señalaba su inocencia.

Juan Carlos García fue contratado para administrar las operaciones de Amazon México en 2014. (Foto: Twitter)
Juan Carlos García fue contratado para administrar las operaciones de Amazon México en 2014. (Foto: Twitter)

Un crimen premeditado

Antes de su asesinato, Pérez había sido trasladada a un hospital para una evaluación mental ordenada por el tribunal de México, como parte de las investigaciones previas de intento de asesinato por parte de su esposo.

Según reveló en vida, la mujer, que tenía tres hijos con García, lo acusó de golpearla con un bate mientras dormía.

El día de su muerte, la mujer esperaba en su auto detenido por el semáforo en rojo, cuando un hombre se acercó y le disparó fatalmente. En el interior también iban su abogado y dos de sus hijos.

“El ataque fue totalmente dirigido a ella”, dijo a El País un familiar anónimo. “Y el único enemigo que tuvo en su vida fue él”.