
COLUMNA ‘NIÑOS SANOS Y FELICES’. Es frecuente atender mordeduras de perro en la emergencia pediátrica. Como cuando llegó una niña de 7 años con herida abierta en cara, de regular tamaño, producida por la mordedura de un perro 2 horas antes.
Lo que se debe hacer en casa, una vez sucedido el accidente, es limpiar la herida con bastante agua y jabón, y cubrirla con una gasa desinfectada y averiguar si el animal está vacunado contra la rabia.
Después hay que llevar al niño a Emergencias y el cirujano tendrá un tiempo adecuado para suturar la herida.

El paciente debe recibir antibióticos, ya que la saliva del perro está contaminada, y analgésicos para el dolor.
Si se confirma que el perro no tiene vacuna o no es posible saberlo, se debe vacunar al paciente (5 vacunas), de las cuales la primera debe aplicarse dentro de las 24 horas.
Padres, es importante que lleven a sus hijos inmediatamente a Emergencias ante accidentes similares. Así se actuará a tiempo y se podrán obtener mejores resultados.










