
Cuando hablamos de fibromialgia, lo común es asociarlo a dolores musculoesqueléticos; sin embargo, más allá del dolor, este trastorno crónico presenta otros síntomas a menudo ignorados por los afectados.
Si te sientes cansado todo el tiempo, quizás lo atribuyes al trabajo arduo. Pero si has cambiado hábitos y nada te ayuda, debes saber que el agotamiento constante y sin alivio es un síntoma de fibromialgia.

Estos dolores y molestias pueden causar alteraciones del sueño. Una persona con fibromialgia incluso puede presentar mayor sensibilidad. Por ejemplo, a los golpes, al ruido, a los cambios de temperatura. Si siempre tiene más frío que las personas a su alrededor, podría ser un signo de fibromialgia.
El síndrome del intestino irritable está estrechamente relacionado con la fibromialgia. La diarrea, la necesidad de evacuar e incluso la incapacidad para hacerlo debido a la rigidez muscular son posibles signos.
El dolor articular podría ser fibromialgia cuando los analgésicos no lo alivian. Si sufre de dolores de cabeza debilitantes, de esos que provocan náuseas y vómitos, consulte a su médico para determinar la causa. Otros signos son aumento del dolor menstrual (en mujeres) y dificultad para concentrarse.










