Familia

Señales de que estás en una relación obsesiva

Saberlas detectar a tiempo es fundamental para salir de ese círculo afectivo tan dañino, advierte psicóloga Lupe Maestre

Cuántas veces usamos la palabra para justificar tantas conductas de destrucción y de desamor. Solemos confundir el acto de amar a una persona con el hecho de querer ser dueño de su vida y someterla a nuestro deseo.

MIRA: Salud mental: ¿Qué hacer si estás en una relación enferma de celos? [FOTOS]

Es cuando empiezan las persecuciones, las prohibiciones, el decirle: tú eres mío y no te dejaré partir. Las relaciones obsesivas destruyen la autoestima de las personas, rompen hogares, dañan a los hijos y llegan a acabar con la vida de muchos.

En este drama, esta forma de ‘amar’, hay dos en el juego: el obsesivo y quien cree que está siendo amado, que es importante para el otro hasta que descubre que está en una pesadilla.

Solo te quiere para él, te aísla del resto del mundo.

ATENCIÓN A ESTAS SEÑALES:

1. La persona obsesiva busca tener poder, dominio y control sobre ti.

2. Te aísla de tu familia, de tus amigos, de tu trabajo, hablándote mal de ellos.

3. Te chantajea con que se morirá si lo dejas.

4. Amenaza con matarse o hacerte daño.

5. Quiere controlar tus tiempos, tus actividades, tus salidas...

TE PUEDE INTERESAR:

Tags Relacionados:

Contenido Sugerido

Contenido GEC

Te puede interesar:

¿Por qué termino y regreso con mi pareja una y otra vez?

¿Estás ayudando o manteniendo a tu pareja? Esto dice un experto

¿Cómo repartir los gastos en pareja? Claves para evitar conflictos por dinero

Microinfidelidades: 4 conductas que pueden romper la confianza en pareja

Más en Familia

¿Cómo enseñar a los hijos a respetar a la autoridad?

¿Conoces el poder de la musicoterapia para reducir el estrés?

Mundo Escolar: Diferencias entre la coma y el punto y coma

¡Llegaron los engreídos Trome! Conoce a las mascotas que conquistan corazones

¿Tu gato intenta orinar y no puede? Podría ser una emergencia veterinaria

Todo perro tiene un humano favorito: ¿cómo lo elige?