No normalices gritos, empujones, 'jaloneos' o cualquier tipo de violencia. Sal de ese círculo tóxico. Foto: Composición / Instagram / Istock.
No normalices gritos, empujones, 'jaloneos' o cualquier tipo de violencia. Sal de ese círculo tóxico. Foto: Composición / Instagram / Istock.

Hace unas semanas, las imágenes de remecieron la farándula local. Nadie podía creer las escenas de violencia que se veía en pantalla. Y cuando parecía que no podían llegar a más, las recientes declaraciones del artista nos demostraron lo contrario.

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En el programa América Hoy le cuestionaron sobre la forma agresiva en la que se tratan como pareja, pero el íntimo de Jefferson Farfán Indicó, además, que

“Mi mamá me llamó, me dijo de qué te asustas, qué te pone mal, yo he hecho peores cosas con tu papá y nadie ha dicho nada, todo el mundo hace miles de cosas“, puntualizó. Agregó también Todos los que te conocemos sabemos cómo eres, ni con la mamá de mi hija ni con nadie, nunca he tenido problemas, nunca. Samahara maneja mi Instagram, mi WhatsApp, porque contesta mis redes, mi vida sentimental es con ella, con la que vivo, estoy feliz con ella, estamos felices”, dijo.

Lo que nos lleva a pensar, ¿realmente esas escenas son normales en una discusión de pareja?, ¿qué límites no se deben pasar?, pero sobre todo, ¿por qué algunos normalizan estos hechos y no ven las señales de alerta? Hablamos con la psicóloga Lizbeth Cueva y nos da más luces sobre esta polémica.

Lizbeth Cueva sobre Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (VIDEO: Estefanny Valladares)
Lizbeth Cueva sobre Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (VIDEO: Estefanny Valladares)

Doctora, en todas las parejas hay discusiones, ¿cuál es el límite?

Efectivamente, en todas las relaciones hay discusiones y se pueden alterar ambas partes, pero jamás debe existir una falta de respeto. El problema de muchas mujeres es que piensan que es parte de una discusión y se normaliza esta conducta. Claro que discutir es parte de una relación, pero nadie tiene por qué violentarte con palabras ni con golpes.

Este tipo de violencia está normalizada por la sociedad...

Es que la violencia psicológica es muy subjetiva, por eso muchas mujeres no se dan cuenta y no le dan la importancia debida. Minimizan la situación y la pasan por alto. Justifican estos actos con ‘Es parte de, yo también lo trato mal, yo también lo insulto, yo también hago esto’. Por favor, entiendan que no es mal humor, no es parte del mal día, no es mal carácter ni ser renegón. ¡Esas discusiones con gritos y empujones es violencia!

Entonces es necesario entender que la violencia psicológica es la antesala de la física...

Así es, porque al inicio todo es en son de broma. Por ejemplo, las callan y luego se ríen; les dan ‘empujoncitos’; dicen ‘tú no sabes nada’ y luego se justifican diciendo ‘es una broma, discúlpame’. Estas son señales camufladas de violencia que hay que tomar en cuenta.

¿Normalizar estas agresiones es una conducta aprendida?, ¿se repiten patrones?

Claro, siempre hay patrones. En el caso de las mujeres, suelen venir de hogares donde no han recibido presencia emocional de los padres. No necesariamente no ha crecido con un padre al lado, puede que sí pero este padre no marcó significativamente en el lado emocional de la hija. Todo aquel que viene de un hogar con violencia suele repetir patrones. Por eso es clave que los niños criados en este entorno agresivo reciban apoyo psicológico para que salga del círculo de violencia. De lo contrario, repetirán esta conducta al llegar a una edad adulta con su propia familia.

Y por eso ellas mismas terminan justificando y engañándose diciendo que ‘todo está bien’...

Suelen decirse “No es que tú no lo conoces, puede parecer muy duro y frío pero cuando está conmigo es muy cariñoso”, “Cuando está conmigo llora, sufre, pero ustedes no saben nada porque no ven”. ¡Por favor no justifiquen un gritón, un empujón, una apretada de manos!

El que agrede una vez... lo hará siempre

Así es. Por mas que no te grite o golpee por un tiempo, esto no quiere decir que nunca lo hará. Son patrones muy difíciles de cambiar, que solo se logra con terapia y mucho compromiso.

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