
En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, es importante recordar que los niños y adolescentes pueden atravesar este trastorno, aunque muchas veces sus actitudes se interpreten erróneamente como malcriadez. Sin embargo, la realidad podría ser otra y estar relacionada con problemas de salud mental, como la depresión.
Por ello, es clave que los padres sepan identificar este trastorno y cuenten con herramientas para acompañar a sus hijos en el proceso de recuperación.
Señales de alerta que no deben ignorarse
La psicóloga Lizeth Limas explica cuáles son las señales que los progenitores no deben dejar pasar, sobre todo si persisten por más de dos semanas.
Entre ellas se encuentran los cambios de humor, mayor irritabilidad, pérdida de interés por actividades que antes disfrutaban, aislamiento o bajo rendimiento escolar.

“En algunos casos, somatizan y presentan dolores de estómago o de cabeza”, señala la especialista en el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Depresión.
Limas también rompe con el mito de que estos niños no pueden sonreír ni divertirse.
“Se irritan más rápido, pueden presentar problemas de impulsividad y conducta, y eso no significa que dejen de tener momentos de alegría”, apunta.
Ante ello, los padres deben aprender a validar las emociones de sus hijos, evitar juzgarlos y recalcarles que siempre contarán con su apoyo.
Entre las reacciones que se deben evitar están recompensar su estado de ánimo con cosas materiales o decirles que todo mejorará si ponen de su parte.
DATITO
Los niños y adolescentes con familiares diagnosticados con depresión tienen mayor riesgo de padecerla. También influyen los problemas en el hogar y la escuela.










