
Los paseos son un momento de relajo para los perritos, pero no tanto para los dueños, que deben estar atentos a lo que pisan, huelen o beben. Uno de los peligros en la calle es la leptospirosis, una enfermedad que se transmite a través del contacto con agua o superficies contaminadas y que puede afectar tanto a humanos como a mascotas.
“La bacteria se llama leptospira y se contagia por contacto directo con la orina de animales infectados, especialmente ratas, o de forma indirecta mediante suelos contaminados con esta orina”, explica la doctora Caroline García, directora médica de Late, Centro de Cardiología Veterinaria.

Los síntomas iniciales incluyen fiebre, diarrea y vómitos, lo que puede llevar a confundirla con otras enfermedades, como la ehrlichiosis. Sin embargo, a medida que avanza las señales se vuelven más específicas y afectan principalmente a los riñones y al hígado. Incluso, puede aparecer ictericia, es decir, cuando las mucosas del perro adquieren un tono más amarillo.
Si se detecta a tiempo es tratable con antibióticos, pero cuando ya compromete a nivel renal y hepático el cuadro se agrava y puede desencadenar fallas en otros órganos, incluido el corazón. La mejor forma de prevenirla es cumplir con el esquema de vacunación anual y sus refuerzos cada seis meses.
TE PUEDE INTERESAR:
- Mariella Zanetti se echa flores: “He sido una de las mujeres más ‘ricas’ del Perú y a mucha honra”
- Murales incentivan la adopción de perritos y contribuyen a descontaminar el aire
- Gastritis emocional: cómo el estrés afecta tu estómago
- Barreras entre países: Chile y las otras naciones que construyeron muros para frenar la migración










