
Los besos de las mascotas son la mejor medicina, ¿pero qué pasa cuando su mal aliento, conocido como halitosis, arruina el momento? Más allá de resultar incómodo, puede ser señal de un problema en su salud bucal que requiere atención. La médico veterinaria Samantha Gallo explica que se trata de una condición frecuente y de múltiples causas.
“Puede deberse al sarro y a una mala higiene bucal, pero en cuadros más avanzados encontramos gingivitis, gastritis e incluso problemas renales y hepáticos”, subraya la especialista, dejando en claro que no se trata solo de un tema estético, sino de una manifestación de alteraciones internas.

En el caso de la placa amarillenta que se forma en los dientes, lo más recomendable es retirarla con un profesional, ya que, de no hacerlo, puede evolucionar hacia infecciones en las encías y provocar la pérdida dental. “Las bacterias pueden migrar a otros órganos, generando complicaciones graves”, advierte.
Para prevenir el mal aliento, lo principal es cepillar los dientes del perro por las noches. “Aunque la limpieza sea constante, el sarro tiende a formarse; por eso es importante realizar controles periódicos”, enfatiza.
Además, las croquetas, los huesos de manzano, ciertos snacks y juguetes masticables pueden ayudar a retrasar la formación de placa.










