
Los perros sanos suelen correr, explorar, mover la cola y saltar cada vez que pueden, pero, ¿qué ocurre cuando tu engreído pasa la mayor parte del tiempo echado, sin energía, y solo se levanta para comer? La médico veterinaria Vanessa Angulo explica que detrás de esta conducta puede estar el sedentarismo, una condición que afecta su salud física.
La clave está en identificar el origen: si se debe al estilo de vida del dueño o si existe un dolor crónico que le impide movilizarse. “Todo es una seguidilla de consecuencias que empieza con la falta de movimiento. Al no ejercitarse, el perro pierde masa muscular y luego aparece el sobrepeso”, advierte.

Esta enfermedad relacionada con el peso puede desencadenar problemas graves, como artrosis, diabetes y dificultades respiratorias. Los más vulnerables son los perros geriátricos y aquellos castrados o esterilizados que combinan poca actividad con una alimentación inadecuada.
“Hay que revisar el cuello, las patitas y la columna de nuestros animalitos. Ellos no van a gritar de dolor, pero si contraen la piel significa que algo pasa”, recalca Angulo.
En mascotas sanas lo recomendable para prevenir el sedentarismo es dar prioridad a paseos diarios de al menos 30 minutos, donde puedan caminar, olfatear e interactuar libremente con su entorno.










