
CONSULTORIO VETERINARIO. En verano no solo aumentan las pulgas y garrapatas, también las picaduras de insectos, que pueden causar reacciones alérgicas en perros y gatos. Una simple picadura de abeja, avispa o mosquito puede generar inflamación, dolor y, en casos más graves, dificultad para respirar.
Muchos tutores notan, de pronto, que su mascota tiene el hocico hinchado, se rasca con desesperación o presenta enrojecimiento en la piel.
No siempre es algo leve. Algunas reacciones avanzan rápido y requieren atención veterinaria inmediata.
El error más común es restarle importancia y esperar a que pase solo.

Si hay hinchazón en cara o cuello, vómitos, decaimiento o problemas para respirar, no se debe perder tiempo. La prevención también ayuda.
Evitar zonas con muchos insectos, revisar el jardín y mantener control de parásitos reduce riesgos.
En verano, estar atentos marca la diferencia.
Una picadura puede parecer pequeña, pero el efecto en su cuerpo no siempre lo es. Cuidarlos también es reaccionar a tiempo.










