
Mientras unos trabajamos para asegurar nuestro futuro, otros prefieren la comodidad de sus casas o esperan que sus padres se hagan cargo de ellos hasta que Dios los llame. Son los popularmente llamados “mantenidos”.
Estos son adultos que parecen no querer dejar de lado la dependencia de los padres.
Si pensabas que la raíz de toda esta holgazanería proviene de la crianza, pues déjanos decirte que estás en lo cierto.
Precisamente, la psicóloga Sonia de Wong explica por qué nuestros hijos acaban convirtiéndose en adultos inútiles y qué debemos hacer para evitar que desperdicien su futuro.
VIDA FÁCIL
Los niños sobreprotegidos o engreídos crecen con la idea de que sus padres siempre resolverán sus problemas, lo cual hace que poco o nada les importe desarrollar su independencia.
Ellos se aferrarán tanto a estas comodidades que buscarán manipular a sus padres buscando conmoverlos o darles lástima para que les sigan facilitando la vida todo el tiempo.
MUESTRAS DE CARIÑO
Es inevitable que como padres busquemos darles todos los gustos posibles a nuestros hijos, pero esto puede terminar siendo un error si no medimos nuestras ‘muestras de cariño’.
Si vas a engreír a tu hijo, que sea como recompensa a alguna tarea realizada, enséñale que todo lo que uno tiene debe ganárselo con esfuerzo. Así construirás a un adulto que luche por alcanzar objetivos.
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