Te esforzaste tanto en preparar la cena de Navidad que lo último que quieres es una discusión que incomode a tus invitados. Para evitar esto, lo mejor es no tocar temas controversiales como:
Política: Nunca se debe hablar de esto en reuniones familiares y más aún si hay personas con las que claramente chocas en cuanto a ideología.
Fútbol: Puede ser un tema de conversación siempre y cuando no se llegue a las bromas pesadas y descalificación del equipo contrario.
Muerte: Se trata de una cena navideña y de alegría, hablar del fallecimiento de alguien puede empañarlo, más aún si alguno de los presentes está pasando por un trance similar.
Problemas familiares: No es el momento para avivar rencillas y abrir viejas heridas. Evita remover recuerdos que pueden hacer entristecer a los demás o provocar un silencio incómodo y tenso difícil de solucionar.
Dinero: La economía preocupa a todos, pero la cena no es propicia para abordar el asunto. Ten en cuenta que la Nochebuena es una buena excusa de unión familiar.