Juan (70) era hipertenso irregular, es decir, no tomaba de manera adecuada las medicinas para la presión arterial. Una mañana cuando estaba leyendo su periódico, de forma súbita dejó de sentir su brazo derecho y presentó dificultad para hablar.

MIRA ESTO: ¿Los adultos mayores pueden tomar café con normalidad?

Fue a emergencia, y luego de ser evaluado e indicársele una tomografía de cerebro, detectaron que Juan había sufrido un . Los accidentes cerebrovasculares se clasifican en hemorrágicos e infartos. Dependiendo de la extensión y la zona comprometida, dejan secuelas como parálisis, debilidad de algunas regiones del cuerpo o problemas del lenguaje, como las afasias.

PUEDE INTERESARTE: La importancia de evitar la discriminación hacia los adultos mayores

El tratamiento básico es con terapia de rehabilitación. Pero lo mejor es la prevención de los factores de riesgo, mantener adecuados los valores de la presión arterial, la glucosa y el colesterol, así como mantener la actividad física. Juan está recibiendo terapias y va mejorando mucho su movilidad y el lenguaje.

Puedes encontrar al doctor Sandoval en: 

¿Los adultos mayores tienen fiebre cuando están enfermos?

Eva, de 85 años, sufría de artritis reumatoide, había bajado de peso, a pesar de que se alimentaba bien, y andaba cansada. Acude a consulta por malestar general, debilidad y dificultad para respirar. Luego de examinarla y solicitarle rayos X, se descubrió que Eva cursaba con .

A pesar de la gravedad de la enfermedad, no hizo fiebre. La fiebre es la elevación de la temperatura del cuerpo por encima de los 38 °C, y es una manifestación de defensa contra una infección. Más o menos la cuarta parte de los adultos mayores pueden cursar con una infección severa y no manifestar fiebre, es decir la temperatura se mantiene igual.

Por lo tanto, el médico debe tener mucha intuición y experiencia cuando trate a un , pues podría estar cursando con una infección y no tener fiebre. Por lo que si no es tratado de manera adecuada, las consecuencias pueden ser fatales. Gracias a Dios, Eva fue tratada adecuadamente y hoy goza de buena salud.

MÁS INFORMACIÓN:




Contenido sugerido

Contenido GEC