
Lluvias, desbordes, huaicos, derrumbes, enfermedades y cortes en los servicios de electricidad y agua potable que por el fenómeno El Niño pueden afectar a las zonas donde vivimos, exigen que desde la población nos organicemos para adoptar medidas preventivas y afrontar tales emergencias.
Aunque los gobiernos nacional, regionales y municipales están para las grandes obras, los vecinos tienen la responsabilidad de colaborar con las autoridades y adoptar, en sus posibilidades, acciones como:
Limpiar cauces y desagües. Debemos evitar que se lance basura, maleza o desmonte en cauces de ríos y acequias. No solo no debemos ensuciar, sino también estar alertas para evitar que otros ensucien los cursos de agua por donde deben circular libres las aguas de lluvia y desbordes. Debe informarse a la municipalidad para que ejecute trabajos de descolmatación de cauces con maquinaria pesada.
Reparar y limpiar techos. Los vecinos deben organizarse para la limpieza de sus techos y canaletas antes de que caigan las fuertes precipitaciones pluviales, con lo que se podrá evitar inundaciones y filtraciones de agua. Pueden contratar albañiles para reparar techos y calaminas.
Identificar zonas seguras. Debemos ubicar puntos altos y rutas libres de huaicos y desbordes hacia los que se pueda escapar o donde sea seguro hallar refugio si llegan corrientes de agua o barro a la zona.
Organizarnos. Formar comités de defensa civil comunitarios o vecinales permitirá estar listos para ayudar a damnificados ante emergencias, sobre todo a niños, ancianos y personas con discapacidad.
Estar alerta. Debemos contar con sistemas de alerta temprana, con alarmas caseras, pitos y sirenas para pasar la voz en la manzana o cuadra cuando conozcamos de la llegada de aguas o huaicos.










