
Aunque pensaron que fue producto de un descuido de Albert Einstein (1879-1955), la fotografía en que el genio de la ciencia aparece sacando la lengua, su retrato más famoso, tiene detrás una historia que habla de su personalidad.
Se tomó el 14 de marzo de 1951, día en que cumplió 72 años, y luego de una agotadora fiesta.
Con fama mundial, por su Premio Nobel y contribuir a que Estados Unidos -su patria por adopción- elabore la bomba atómica, Einstein había conversado y posado para fotos con invitados en el Princeton Club, en Nueva Jersey.
Terminada la fiesta, sentado en el asiento trasero de un coche, entre el doctor Frank Aydelotte y la esposa de este, reporteros lo acosaban.

El fotógrafo Arthur Sasse, de la agencia UPI, se acercó a la ventana y le pidió una sonrisa para la cámara, ante lo que Einstein, cansado, gritó: “¡Ya basta, ya basta!”.
Y como el reportero seguía allí, Einstein sonrió y le sacó la lengua. Y así salió.
Al ver la foto publicada, Einstein quedó encantado porque capturaba su personalidad, la de un hombre que no era demasiado serio, y pidió nueve copias, a las que recortó para que solo se vea su cara y envió a sus amigos.
“Esta lengua refleja mis opiniones políticas”, explicó Einstein, al advertir que el mundo era demasiado autoritario y serio.
Datito
La versión más valiosa y completa de esta foto (sin recortar y firmada) se subastó el 27 de julio de 2017 en Los Ángeles, Estados Unidos, a través de la casa de subastas Nate D. Sanders Auctions. A diferencia de la imagen popular, que solo muestra el rostro de Einstein, esta copia es el plano original completo. Era de una colección privada y Einstein la había firmado para un periodista en 1951. No se reveló quién la ha comprado.










