Pese a que el cáncer de cuello uterino es prevenible, sigue siendo una de las principales causas de muerte por neoplasias en el país. La clave está en la prevención, pero también en reconocer sus señales de alerta, como el sangrado vaginal anormal.
Este síntoma suele aparecer en etapas avanzadas, cuando el tumor ha evolucionado durante años sin causar molestias evidentes. Es importante prestar atención si ocurre después de las relaciones sexuales o fuera del periodo menstrual.
“El cáncer de cuello uterino es uno de los más prevenibles porque contamos con vacuna, métodos de detección y tratamiento temprano. El desafío es que estos recursos lleguen de manera efectiva a toda la población, especialmente a quienes enfrentan mayores barreras de acceso”, advierte el doctor Mauricio León Rivera, director de la Liga Contra el Cáncer.
Otros signos de alerta incluyen flujo vaginal persistente o con mal olor, dolor pélvico continuo, molestias durante las relaciones sexuales, pérdida de peso sin causa aparente y fatiga prolongada.
Las lesiones precancerosas pueden detectarse mediante pruebas como el Papanicolaou o el test de VPH, herramientas que permiten intervenir a tiempo y evitar que la enfermedad avance.
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