
El corazón late normalmente entre 60 y 100 veces por minuto. En condiciones habituales pasa desapercibido; sin embargo, en ocasiones algunas personas pueden sentir latidos rápidos, fuertes o irregulares en el pecho, lo que despierta preocupación. Especialistas señalan que estas sensaciones, conocidas como palpitaciones, a veces son normales y otras pueden ser señal de alerta.
No hay que preocuparse cuando este efecto ocurre tras realizar ejercicio físico, ya que es habitual que el corazón se acelere para oxigenar los músculos. También puede presentarse por emociones intensas, como felicidad, tristeza o estrés, o durante episodios de fiebre, cuando el organismo trabaja más rápido. Asimismo, estimulantes como la cafeína o la nicotina pueden acelerar el ritmo cardiaco.

Sin embargo, requieren evaluación médica cuando las palpitaciones superan los 100 latidos por minuto en reposo (taquicardia), son irregulares o aparecen de forma repentina, especialmente si se acompañan de dolor en el pecho, mareos, sensación de desmayo o falta de aire.
Esta sensación puede prevenirse con hábitos saludables, como controlar el estrés, hacer ejercicio con regularidad, practicar técnicas de respiración y reducir el consumo de cafeína y nicotina.










