Otras vacunas importantes son la del neumococo y la de tos ferina (incluida en la pentavalente), que se aplican desde los 2 meses. Foto: Istock
Otras vacunas importantes son la del neumococo y la de tos ferina (incluida en la pentavalente), que se aplican desde los 2 meses. Foto: Istock

Cuando tu hijo amanece con la nariz tapada, estornudos o tos, lo primero que quieres es que se sienta mejor cuanto antes. Corres por jarabes, remedios caseros o consejos que viste en internet, pero cuidado: no todo lo que parece ayudar realmente es buena idea.

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La pediatra María Salinas explica cuáles son los errores que no debes cometer en estas circunstancias.
Entre las prácticas que conviene evitar está dar antibióticos sin indicación médica, usar antigripales combinados en niños pequeños, suspender la lactancia, obligarlo a comer si no tiene apetito o alarmarse por el moco verde, ya que eso no significa automáticamente una infección bacteriana.


Otras vacunas importantes son la del neumococo y la de tos ferina (incluida en la pentavalente), que se aplican desde los 2 meses. Foto: Istock
Otras vacunas importantes son la del neumococo y la de tos ferina (incluida en la pentavalente), que se aplican desde los 2 meses. Foto: Istock

Por el contrario, sí se recomienda realizar lavados nasales con suero fisiológico, reforzar la hidratación, ventilar los ambientes, dar prioridad al descanso y administrar paracetamol o ibuprofeno solo bajo indicación médica.

Es una infección viral muy común en la infancia, puede presentarse entre seis y ocho episodios al año, especialmente si asisten al colegio. Otros síntomas que acompañan son irritabilidad y menos apetito”, señala.


Para reducir el riesgo de enfermar, se debe reforzar el lavado de manos, enseñar a los pequeños a cubrirse al toser y mantener al día la vacuna contra la influenza, que se aplica desde los seis meses.

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