Un gesto de responsabilidad durante los paseos. Foto: composición/Istock
Un gesto de responsabilidad durante los paseos. Foto: composición/Istock

Cuando un perro sale a pasear, una conducta muy común es marcar territorio con orina. Es algo natural y forma parte de su manera de comunicarse con otros perros.

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El problema aparece cuando muchos animales marcan siempre en los mismos puntos de la calle. Con el tiempo, la acumulación de orina puede deteriorar paredes, corroer metales y afectar la base de algunos árboles.

Un gesto de responsabilidad durante los paseos. Foto: Istock
Un gesto de responsabilidad durante los paseos. Foto: Istock

No es culpa del perro, que solo sigue su instinto. La responsabilidad es del tutor. En varias ciudades existe una práctica simple que ayuda a reducir este problema.

Muchos tutores llevan una pequeña botella con agua durante el paseo. Si el perro orina en una pared, un poste o en la base de un árbol, basta con echar un poco de agua encima.

No es para evitar que el perro marque, sino para diluir la orina y evitar que se acumule en el mismo lugar. Es un gesto pequeño que toma segundos, y cuando muchos lo hacen el impacto en la ciudad es muy positivo.

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