Cómo proponerse metas sin culpa ni autoexigencia. Foto: composición/Istock
Cómo proponerse metas sin culpa ni autoexigencia. Foto: composición/Istock

El inicio de un nuevo año suele despertar el deseo de proponernos , cambiar hábitos y proyectar una versión mejorada de nosotros mismos. Sin embargo, desde la psicología sabemos que no todas las metas generan bienestar.

Mira también:

Cuando los objetivos nacen de la comparación, la autoexigencia o la culpa, se convierten en una fuente de ansiedad y frustración.

Cómo proponerse metas sin culpa ni autoexigencia. Foto: Istock
Cómo proponerse metas sin culpa ni autoexigencia. Foto: Istock

Las metas saludables no buscan perfección, buscan coherencia interna. Implican preguntarnos qué necesitamos, qué etapa estamos viviendo y qué es realista para este momento de la vida.

El cerebro responde mejor a objetivos claros, flexibles y conectados con el sentido personal, no con la presión externa. Plantear nuevas metas también requiere revisar la relación que tenemos con el error y el tiempo: avanzar no es hacerlo rápido, sino hacerlo con constancia.

Un nuevo año no exige transformaciones radicales, sino decisiones conscientes y sostenibles. Cuando las metas se alinean con el autocuidado, la motivación se mantiene y el cambio se vuelve posible.

TE PUEDE INTERESAR:

tags relacionadas

Contenido sugerido

Contenido GEC