
Los agentes físicos como el frío cumplen un gran rol para disminuir cualquier proceso inflamatorio, mejor que con pastillas o cápsulas.
Además, el poder analgésico es genial; disminuye el dolor en tiempo récord, a diferencia de una medicina por vía oral que demora en pasar el tracto digestivo, hepático e intestinal.

El hielo que encontramos en nuestras casas lo podemos colocar en una bolsa para usarlo después de cualquier traumatismo o golpe en nuestras articulaciones.
Es bueno colocarle un poco de agua a la bolsa con hielos para que esta pueda amoldarse a nuestra anatomía. Los tiempos varían de 8 a 10 minutos por zona cada 4 a 6 horas en las primeras 48 o 72 horas; así con esto desinflamamos y bajamos el dolor después de alguna caída o golpe.
Es importante mencionar que el hielo acompaña, pero no está de más tomar alguna medicina, sea por vía oral, intramuscular o endovenosa, siempre que el médico lo recomiende.










