
A pesar de la mala información que circula en internet sobre grupos extremistas y fanáticos de algunas dietas que vociferan que la fruta no es buena para el ser humano, la ciencia y la experiencia demuestran lo contrario: no solo son necesarias para un buen funcionamiento digestivo, de hidratación, de minerales y vitaminas, sino que son buenas inclusive en dietas para disminuir de peso y eso está demostrado.
No hay que confundir que, como médicos, a veces las restringimos en algunos pacientes con trastornos metabólicos o que están con cierto tipo de medicación.

Una alimentación balanceada consiste en comer todos los grupos alimentarios, pero respetando horarios, ya que no es igual comer frutas en las mañanas que muy tarde por la noche; nuestro organismo entra en fase de descanso y reparación celular y no es que la fruta haga daño, sino que cualquier alimento podría ser perjudicial si lo comemos muy de noche.
Ahora en el verano se hace indispensable el consumo de frutas en los niños, ya que son fuente de azúcares naturales y los alejan de la chatarra azucarada. Estimulemos a nuestros hijos a consumirlas y generemos buenos hábitos en ellos.
TE VA A INTERESAR:
- Calor extremo: cómo afecta tu salud mental y qué hacer para evitarlo
- Mentalidad ganadora: hábitos mentales que te llevan al éxito
- Mundo Escolar: ¿Desde cuándo se venera a la Virgen de la Candelaria en Puno?
- Profesor Walter Velásquez, creador de Kipi, la primera robot quechuahablante del mundo: “La tecnología debe adaptarse a las zonas rurales, no al revés”










