
Luego de las fiestas de fin de año, es momento de volver al orden. No necesitamos hacer todo de una sola vez; lo ideal es empezar poco a poco, día a día.
Pequeños hábitos que marcan la diferencia
Comer una fruta al día, una verdura al día y tomar agua puede parecer sencillo, pero al final del mes estos cambios tendrán un impacto positivo en nuestra salud.

Si a esto le sumamos caminar 10 minutos más al día o a la semana, nuestra vida puede dar un giro de 180 grados y estaremos listos para el siguiente paso: mejorar nuestros horarios de comida.
Esto nos permitirá combinar correctamente proteínas, carbohidratos, grasas y fibra, logrando una alimentación más equilibrada.
Tomar conciencia de que nuestra salud depende de nuestro estilo de vida es fundamental. Los pequeños cambios diarios nos acercan al gran objetivo: vivir mejor.
Lo siguiente es buscar asesoría médica profesional y dejar de seguir consejos genéricos de las redes sociales, que muchas veces no están adaptados a nuestras necesidades.










