
FÍSICA Y MENTALMENTE SALUDABLES. Puede sonar aburrido, pero es posible elaborar un plan nutricional que sea capaz de equilibrar nuestra salud a todo nivel celular. Lo complicado, una vez más, está en poder cumplirlo; suena fácil, pero como se dice, a la hora de la hora hay que tener demasiada fuerza de voluntad para no comer o tomar determinados alimentos o bebidas. Procesar los alimentos de tal manera que estos controlen nuestros marcadores sanguíneos es una realidad.
Así, por ejemplo, en el desayuno podemos optar por comer fruta (directo desde el huerto, en la medida de lo posible) que sea de índice glicémico bajo, además de que contenga alta cantidad de vitaminas y antioxidantes.
Acá menciono a mis pacientes la papaya y el arándano, excelentes alimentos para arrancar el día. Adicionalmente, podemos incluir proteínas como los huevos, que pueden ser solamente hervidos o escalfados; también la palta es una opción en las mañanas.
Recordemos que, al iniciar el día, nuestra pirámide nutricional es de base ancha.
Almuerzo equilibrado y preparación adecuada
Para el almuerzo, el consumo de proteínas que vengan del pollo, pescado y pavo es una opción buena; estos los podemos hacer a fuego lento en una olla de barro o casera, solamente usando agua para poder cocinarlos.

Quizás, para ya comerlos, usemos limón y algunas hierbas aromáticas; aquí el consumo de vegetales como tomate, lechuga, vainitas y brócoli está indicado también; previamente, en el caso de los dos últimos, pasados por agua caliente algunos minutos antes de comerlos.
Hábitos sostenidos y resultados en la salud
Para la media tarde, los frutos secos como almendras o pecanas nos acompañan, así como infusiones sin azúcar, obviamente.
Finalmente, en la noche podemos repetir los almuerzos con una ración más pequeña, siempre y cuando tomemos solo agua.
Este es un plan del día que, si lo repetimos por 45 días, vamos a poder regular nuestra azúcar sanguínea, presión arterial, sueño, frecuencia y calidad en la eliminación de desechos colónicos, reflujos, gases abdominales, sobrepeso o retención hídrica, cualquiera que sea el caso, entre otras muchas dolencias que tengamos. Si alguno de estos es su problema, anímese a hacerla.










