
En una ocasión, luego de la consulta médica a mi paciente y amigo Julián, ingeniero agrónomo de 80 años, le pregunté: Qué es lo más importante que has aprendido en la vida, y Julián me respondió: La vida es un regalo y cada día que vivimos es una oportunidad para compartir con amor, sabiduría y compasión con los demás.
Él, a quien trato desde hace 20 años por hipertensión y diabetes, felizmente ya controladas, continuó diciendo que debemos darle las gracias a Dios por el aire que respiramos, por la luz del sol que nos alumbra, por el agua que bebemos y por la comida que comemos.

Manifestó que el hecho de estar vivos es un motivo para dar las gracias a Dios por tal bendición. Dar las gracias también por poder respirar y vivir sin dolor, y por tener un techo donde dormir.
Las cosas materiales se acaban, como dijo el autor de ‘El Principito’: “Lo esencial es invisible a los ojos. Se ve con el corazón”.
Mis pacientes también me enseñan diariamente y yo aprendo de ellos.
TE VA A INTERESAR:
- Peluditos con estilo: estos son los nuevos engreídos Trome que alegran la semana
- ¿Por qué los gatos dejan de comer? Las señales que no debes ignorar
- Mónica Zevallos: Quiere volver a la televisión, no le cierra las puertas al amor y más
- Esterilización en perros: los beneficios clave para su salud y bienestar










