
Una noche de febrero, Martina, quien era totalmente independiente, tropezó con un tapete en su cuarto y cayó al suelo.
Martina no podía levantarse; acudieron sus hijos a ayudarla y la llevaron a emergencia. Le tomaron una radiografía y tenía fractura de cadera.

La fractura de cadera es un accidente muy frecuente que sucede a los adultos mayores, sobre todo en sus domicilios, ocasionado por una caída.
Puede convertirse en una desgracia, pues de un momento a otro una persona independiente pasa a ser dependiente y, peor aún, a quedarse postrada en cama.
Las fracturas de cadera generalmente se presentan en personas con osteoporosis. La osteoporosis es la descalcificación patológica del hueso que lo vuelve débil y fácil de fracturarse; para prevenirlo consumir calcio y vitamina D (lácteos). Martina fue operada y, luego de una terapia de rehabilitación, volvió a caminar y otra vez es independiente.










