
Llega a emergencia un niño de seis años con herida en la cara producto de la mordedura de un perro de la calle. Primero, tenemos que evaluar la profundidad, el tamaño y la ubicación de la herida, suturándola.
Posteriormente, debemos saber si el perro es portador de la rabia. Se pide a los dueños su cartilla de vacunación. Si el can fue vacunado, no habrá ningún problema, pero si no recibió la vacuna, el niño corre el riesgo de ser portador de la rabia.

Inmediatamente debemos acudir a que se vacune contra esta enfermedad. Su 1.ª dosis, luego al 3er., 7.º y 14.º día. Previamente, debemos lavar la herida siempre con agua y jabón. Cuando aparecen los síntomas de la rabia es tarde y la evolución de la enfermedad será mala, llegando al fallecimiento.
Los síntomas pueden aparecer entre 1 y 8 semanas luego de la mordedura, con fiebre, dolor de cuerpo, calambres y confusión, es decir, alteración en el sensorio (conciencia de uno mismo y del entorno).










