
El paciente grave es una prioridad para el personal de emergencia. Casos como el de un niño de 13 años, que ingresa por vómitos persistentes con sangre, son de atención preferencial. El pequeño presenta una palidez extrema y se le coloca una vía endovenosa.
Su hemoglobina estaba en 2 gr/dl (el valor normal es mayor de 11 gr/dl), por lo que se le administra un paquete globular (transfusión de sangre) como medida urgente para estabilizar su condición.
Otro paciente es un niño de 1 año con dificultad respiratoria. Mediante una radiografía de tórax se evidencia una neumonía severa, por lo que recibe apoyo oxigenatorio y antibioticoterapia inmediata.
Asimismo, un menor con antecedente de enfermedad renal crónica llega a emergencia por descompensación, requiriendo diálisis de urgencia y el apoyo médico correspondiente. También se recibe a un niño proveniente de provincia con quemadura en la espalda, quien es evaluado y luego trasladado a la unidad de quemados.
Trabajo integral del personal de emergencia
La labor del personal de emergencia es total y coordinada; no solo intervienen los médicos, sino también el personal de enfermería, laboratorio, rayos X, asistencia social, farmacia y hasta quien cuida la puerta. Se agradece profundamente su labor, ya que cada uno cumple un rol fundamental en la atención del paciente.










