Muchas veces por el temor de que se enfermen, algunas madres se exceden en abrigar a sus hijos al punto que forman con ellos pequeños ‘paquetitos’ por tanta ropa que llevan encima.

El neumólogo Javier Jugo Rebaza, del Centro Pediátrico Sunrise, señala que, pese al frío que por esta temporada se siente en la ciudad, los pequeños solo necesitan un polo, una chompa y, si sale a la calle, una casaca gruesa para protegerse.

“Los chicos por naturaleza son inquietos. Corren, saltan y ese desgaste de energía los protege del enfriamiento”, explica. Luego de una actividad física, el menor requiere que se le cambie la ropa sudada por una seca. Es recomendable abrigarlo y no esperar a que sienta frío. Así no se le somete a un cambio brusco de temperatura”, precisa Jugo Rebaza.

VENTILAR

El neumólogo aconseja, además, ventilar el dormitorio del niño para evitar que los microbios se concentren en esos espacios. Hay que tener en cuenta que los pequeños, sobre todo los que sufren alergias o asma, pueden experimentar recrudecimiento de síntomas como tos, congestión nasal y dificultad para respirar si tienen una habitación recargada de objetos, que impiden el buen recorrido del aire.

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