La influencer Roxana Molina señaló que necesita un poco de adrenalina y colágeno en su vida, porque anda muy tranquila.
Roxana, ¿verdad que el amor llamó a tu puerta?
Ja, ja, ja... ¿quién dice? No, todo está tranquilo. Más bien, quiero adrenalina en mi vida, un colágeno que me dé vida, por favor.
Pero nada de ‘pechar’, porque los colágenos quieren que los mantengan...
Olvídate. Eso era en el tiempo de mi tía Susy con el Andy V; hoy por hoy, trato de princesa, sino nada.
Es que algunos colágenos no saben que son para uso doméstico...
Ja, ja, ja, hay colágenos que son buenos chicos, merecen que uno los cuide y los terminen de criar (ríe), pero te juro que ahora me escriben más chicos que grandes. Me han visto con cara de Lucía de la Cruz, chibolera.
Los chibolos se entusiasman, ¿tu hijo qué dice?
Sabe que lo que digo es pura joda. Ya sabe que su mamá está loca y todo por el show.
Qué chévere ese feeling con tu hijo...
Sí, mucha complicidad. Ya lo estoy entrenando por si le toca una loca como yo, ja, ja, ja. Ya tiene 12 años, está supergrande.
Ahorita te llega la enamorada...
Sí, ahorita nomás ya llegan todas. Una que sabe se da cuenta, pero se hace la loca nomás. Igual lo tengo bien vigilado y a las amiguitas, peor todavía.
Y el show de las cachudas, ¿cuándo vuelve?, ¿siguen las tres?
Regresamos esta vez con Andrea San Martín, Leysi Suárez y yo. Arrancamos desde setiembre con todo, todos los viernes en el Roble de Barranco, y pueden comprar sus entradas en vaope.com.
Hay harto que comentar: los ampayados en yates, los autos rana, las bodas con el Pinocho...
El raje va a estar tremendo. Olvídate, vamos a destruir gente con todo y pruebas, pero también harán su catarsis las chicas que vayan y se vacilen un rato con nosotras.
Contenido GEC