
Rebeca Escribens inició una nueva etapa al frente del magacín ‘América hoy’ y señala que a sus casi 50 años se siente rica, tras sus fotos sensuales por San Valentín, y que se alista para ser una vedette, pues le gustaría ser la Liza Minnelli peruana.
Al finalizar el 2025 se anunció que ibas a estar en ‘Mande quien mande’, ¿qué sucedió?
Eso fue en la preventa del canal. Al final no se llegó a un acuerdo con ProTV, los detalles solo le interesan a mi persona, ha sido cuestión de tiempo y otras cosas que se negocian, pero no voy a ventilar detalles. Siempre estaré agradecida con Mariana Ramírez y Diego Quijano, quien siempre fue un caballero.
¿Cómo te estás sintiendo en estas dos primeras semanas en ‘América hoy’?
Muy contenta, muy cómoda, a pesar de que tenía mucho miedo de aceptar.
¿Por qué ese temor?
Cuando se presentó la oportunidad, me rehusaba a estar aquí porque sentía que el equipo estaba consolidado, venían trabajando juntos varios años, tenía temor de tomar la decisión, pero la vida está hecha de retos, me voy por los 50 y no sé cuánto más o menos nos quede.
¿Y qué tal los compañeros?
Janet se hace la mala, pero es una persona generosa, te mira siempre a los ojos, eso me agrada mucho y ahí encuentro siempre verdad. Edson es encantador, lo veo y no puedo hablar en serio, su cara me causa gracia. Los conocía de lejos y poco a poco nos vamos conociendo.

¿Y cómo ves esta nueva faceta de Xiomy?
Muy bien, me da mucha ternura la gente que recién empieza; tiene una dulzura especial, tiene ángel. Además, es una mujer bien correcta, que sabe decir sí y también no, que se hace respetar.
Se los ve muy enamorados (con Farfán)...
Creo que Jefferson ha visto que es una mujer que sabe lo que quiere y se hace respetar. Cada pareja tiene sus códigos, pero percibo que ella es una mujer que se da su lugar.
Entonces, ¿ves que tienen futuro?
No soy una bruja, pero las relaciones se trabajan. Yo ya tengo veinte años de matrimonio.
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¿Qué consejos les darías?
La comunicación y el respeto, eso es amor. Además, nunca perder tu individualidad, no necesitar estar atado a nadie, siempre tienen que hacer respetar su espacio. Eso valoro mucho en mi matrimonio, el respeto que tenemos por nuestros espacios.
¿Tu esposo te apoya mucho?
Él es opuesto a mí, mi complemento, es mi cable a tierra. Es muy racional, mi contraparte, pues yo soy más emocional, un alma libre, como me decía mi padre.
Hace poco has alborotado las redes con tus fotos sensuales por San Valentín...
Me llamaron a comentarme eso y dejé que se alboroten. Esas fotos me encantan, qué rica estoy. Soy Géminis, tengo muchas Rebecas, siempre tuve conflicto por eso, pues mientras mis amigas estaban bien definidas, a mí me gustaba de todo un poco. Por eso hay días que me visto rica y apretadita, y otras veces bien tapadita. Si mi padre hubiese visto las fotos, me diría: “Compórtate como una señora”.
¿Qué dice tu esposo?
Está feliz, pues tiene varias mujeres en una.
¿Y qué te han comentado en las redes?
Uyyy, he recibido miles de ‘likes’, me dicen que eso es bueno y hay muchos comentarios lindos, desperté y alboroté la testosterona de muchos, ja, ja. Estoy calentando motores.
¿Vas a preparar un nuevo show?
Siempre se ha dicho que la que sabe cantar, bailar y actuar es una vedette. A mí siempre me ha gustado el teatro musical, con ‘Planchando el despecho’ he recordado lo que quería ser en mi vida y mostrar en un escenario. Quiero ser la Liza Minnelli de este país, me estoy preparando para eso.
¿Y cuidas mucho tu salud?, ¿tu físico?
De chiquita era gordita, yo le entro al bitute con una facilidad increíble. Pero me gusta cuidarme, verme delgada y sentirme bien. Algunas cosas por mi edad no me caen bien, me debo cuidar un poco más, pero mi debilidad es el pan con mantequilla.
Tu hijo mayor tiene 31 años, ¿ya te ves como abuela?
Me encantaría ser abuela, pues mis hermanos no tuvieron niños y mis hijos no tienen primos hermanos. Vengo de una familia muy grande, pero aún lo veo lejos porque mi hijo está metido en su doctorado, ama la arquitectura y le va bien en Barcelona. Cuando sea abuela, renuncio a todo para irme por allá las veces que quiera; soy muy engreidora.









