Mónica Cabrejos habla de Maju Mantilla y Silvia Cornejo
Mónica Cabrejos habla de Maju Mantilla y Silvia Cornejo

en su calidad de psicoterapeuta, se pronunció sobre los triángulos amorosos que viven y Silvia Cornejo con sus parejas, Gustavo Salcedo y Jean Paul Gabuteau, y recomendó a las terceras en discordia que vayan a terapia, porque los “amores compartidos” no funcionan.

Mira también:

Mónica, ese triángulo amoroso que viven Maju y Silvia no lo entiendo, mejor dicho, muchos no lo comprenden.

Mira, podría entender, haciendo un gran esfuerzo, que Maju, por los hijos, y Silvia, por el embarazo, pero las otras dos señoras (María Pía y Analía Jiménez), ¿qué hacen ahí?

María Pía es una chica joven, soltera, sin hijos, a la que no le falta nada, que tiene todo para elegir cómo quiere vivir, ¿y qué hace siendo la segunda? Igual con la otra chica, Analía. O sea, yo te entiendo: ya ellas tienen familia, ya no quieren trabajar o tienen problemas de plata o los hijos, por el qué dirán, pero las otras dos definitivamente necesitan terapia. Hay un libro que se llama ‘Hambre de hombre’ y creo que eso pasa por ahí.

Mónica Cabrejos. Foto: Fernando Sangama / @photo.gec
Mónica Cabrejos. Foto: Fernando Sangama / @photo.gec

Como dicen ahora, migajeras...

Pero hay cosas más profundas. O sea, porque hay una necesidad de validación de otra mujer.

Y en ese libro, ¿de qué se habla? ¿De que necesitan tener un caballero al lado para ser felices?

Primero, a este libro le han puesto un nombre comercial. Este libro habla de las cuatro heridas esenciales que tiene el ser humano, que son la herida del rechazo, del abandono, de la traición y de la injusticia, y que generalmente se forman en la niñez por los progenitores. Usualmente, en el caso de las mujeres, es generado por el padre. Te explica cómo se dan esas heridas y te da un mapa como para que tú puedas trabajar con algunos ejercicios terapéuticos y salir adelante. Por eso se llama ‘Hambre de hombre’, porque es como hambre de afecto.

Mónica Cabrejos. Foto: Giancarlo Ávila @Photo.Gec
Mónica Cabrejos. Foto: Giancarlo Ávila @Photo.Gec

El padre ausente...

Claro, padre ausente, padre que abandona, padre incluso que está físicamente, pero que no está; que trabaja todo el día y que no le presta atención a sus hijos. Es una huella en la psiquis de otro ser humano. Por eso, cuando uno va a tener hijos, tiene que pensar qué va a hacer, cómo quiere ser como padre. No es tenerlos por tenerlos.

¿Y crees que este triángulo amoroso que ambas viven se vaya a deshacer?

Para que un triángulo de esa naturaleza termine, una de las tres partes tiene que irse, uno tiene que retirarse. Generalmente, se va la que no tiene hijos, o sea, la que tiene menos compromiso emocional. Entonces, lo lógico sería que la que no tiene hijos se vaya, porque creo que a medias, nada; pero parece que aquí hay cosas más complicadas de por medio.

¡Qué fuerte!

Y así, ¿cuántos casos hay de gente que no es famosa? Ellas, porque son famosas, salen a la luz, pero ¿sabes cuánto hay de esto en la vida real? Lo terrible es que no quieren hacer terapia, les parece muy cara.

TE PUEDE INTERESAR

Contenido sugerido

Contenido GEC