Karla Tarazona y Rafael Fernández acaban de cumplir un año de casados y reconocen que el matrimonio no es un mundo de maravillas porque cada uno tiene temperamentos distintos, sin embargo, han aprendido a lidiar con sus personalidades y sobre foto fortalecer el amor que se tienen llevando terapia de pareja.
Asimismo, revelan que más de una persona ha querido dañar su matrimonio, pero aseguran que jamás pondrían en riesgo su familia por una tentación ni perdonarían una infidelidad. Además, reconocen que son celosos, pero no al extremo de ponerse GPS ni tampoco ser tóxicos.
LEE MÁS: Karla Tarazona y Rafael Fernández llevaron juguetes y alimentos a niños necesitados en Navidad
K: Hemos aprendido mucho mutuamente, antes yo explotaba y él no. Rafael se convirtió en mi cable a tierra. No todo es perfecto en una relación, pero la mejor decisión que tomamos fue llevar terapia en pareja porque cada uno tiene sus fantasmas.
R: Karla me ha enseñado muchas cosas, como comprender y saber que tiene una persona que le va a apoyar. Antes era la dura de la película, pero ahora ya no. Fue un acierto llevar terapia porque cada uno maneja su temperamento y su forma de ser.
K: Yo nunca dudé.
R: Yo tampoco. Todo el mundo dudaba o me decían que cómo me iba a casar con una mujer con tres hijos. Existía un pensamiento machista, muchos veían esto como un cuento, pero demostramos que no es así sino que es una historia real.
PUEDES LEER: Ruby Palomino: “La voz de los cerros” | ENTREVISTA
K: Ha habido sus problemitas que lo más largo ha durado tres días, pero nuestro matrimonio no ha tambaleado.
R: Las crisis habrá siempre en todo matrimonio y es bueno. Los temblores son buenos para que se acomode un poco la tierra. Las crisis enseñan a cómo afrontar los problemas.
K: Nuestro matrimonio está como Lima, tiene sus remezones, pero todavía no llega el crítico y esperemos que no llegue. Así como vamos, considero que no vamos a llegar a una situación crítica.
K: Bastante. He aprendido a controlarme o cuando tengo un problema no me callo. Antes era la de corazón duro y cuadriculada, pero ahora lo converso. Rafael llegó a mi vida para ablandar mi corazón.
R: Ahora todos los circos me están llamando para domar fieras (risas). He aprendido a ser más tolerante, a escuchar más y no asumir a cosas que no son.
K: Esas cosas (tentaciones) no me llaman la atención. Rafael trabaja mucho y tampoco me roba el sueño pensar que no está trabajando. Lo último que podría pasar es esa situación (infidelidad) porque tampoco me ha demostrado que es una buena persona.
R: Hay un montón de veces que me han escrito (por redes sociales) o mandado videollamadas en la noche. Karla tiene mi clave, así que veíamos lo que me escribían y nos matamos de risa. Ya aprendí a lidiar con personas que quieren aprovechar la situación.
K: Una chica le escribió: ‘Hola, me escribiste’, pero fue para hacerle pisar el palito, pero él ya está advertido. Pisa su palito y sabe que se lleva su primera plana.
En la vida hay gente buena y mala. Gente sin escrúpulos que no le importa nada, hay una chica que le encanta salir en televisión, es conocida porque ha salido con gente comprometida, pero ahí nomás. Ya todo depende de Rafael porque un niño de 15 años no es.
R: No porque te complicas la historia y la vida. No me cabe en la cabeza hacer algo.
R: Ahora que existe lo digital, ya no.
K: Con las cosas que me ha pasado, debería ser una traumada, pero no soy así. Tengo mis cositas, de vez en cuando no está mal hacer una videollamada. Hasta que no vea algo que me demuestre lo contrario, voy a confiar en Rafael.
K: Me han vendido como si fuera tóxica.com
R: Yo sí me considero un hombre celoso y lo acepto.
K: No, porque así no vives tranquila. Ni siquiera se me ocurre ponerle GPS, he tenido amigas que sí lo han hecho, pero eso es enfermarse más. La tranquilidad no tiene precio.
K: El día que va a pasar algo, mejor que siga su camino y yo por el mío. De amor nadie se va a morir.
R: No perdonaría.
K: Emocionalmente me ha dado un montón de tranquilidad y ha hecho que tome mejores decisiones.
R: Es falso. Mis hijos ya están grandes, hacen sus cosas solos y no quieren que se les estén mencionando porque no son públicos, pero la familia está tranquila y feliz.
K: En esta vida, la pública soy yo y Rafael se sumó a mi vida porque nos casamos, pero los demás no tendrían que hacerlo. Hay que respetar la intimidad de ellos.
K: Sí, pero paciencia, la llegada del bebé va a ser como el matrimonio, o sea... será una sorpresa, pero llega porque llega.
R: Es el anhelo de ambos, pero lo único que no sé es cómo haré ahora. Karla, ¿dónde vas a dormir? Va a quedar desplazada.
K: Este año fue de ‘pura saca vuelta’ y separaciones, pero gracias a Dios que por aquí no pasó la fiebre y estamos tranquilos.
K: No somos una pareja ejemplo, pero somos una pareja que sí puede tener una buena relación y no aparenta algo que no somos. Somos perfectamente imperfectos. Aquí no hay la princesa ni príncipe azul, todos tenemos defectos y virtudes, así que tratamos de sobrellevar la situación y no caer en la tentación.
R: El matrimonio es un aprendizaje constante y nos ayuda a ser mejor a ambos. Este año que hemos estado juntos lo multiplico por 10.
R: Sí.
K: Queremos hacer boda y bautizo juntos. Ahorro es progreso.
Carlos Díaz Chacón. IG: @productionstyles
Make Up: Elsa Julca. IG: @elsajulcamakeup
Hairstyle: Araceli Ticse. IG: @araceli_ticsehairstyles
Contenido GEC